Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de enero de 2015

Un terrorismo muy extraño



Cuando uno se abstrae, como puede, de la inmensa sensación de cólera y desasosiego que producen ataques terroristas como los ocurridos ayer en Paris, le queda una sensación bastante extraña en la mente. Con el paso del tiempo, pareciera que el terrorismo (que lleva presente en Europa más años de lo que muchos les gustaría reconocer) haya cambiado mucho, tanto por quien lo produce como por quien lo sufre. Quizá sea nuestra propia definición de terrorismo o las ideas que subyacen a cómo entendemos el terrorismo lo que hace que nada parezca concordar. Lo cierto es que, ni el terrorismo es una estrategia irreflexiva e irracional como los medios sostienen, ni el análisis profundo y tranquilo de los hechos supone la justificación de la muerte de nadie.

Para empezar debemos tener claro que es terrorismo y que no lo es. En primer lugar, terrorismo es el nombre despectivo y político que las potencias occidentales denominaban a los actos de guerrillas de las fuerzas de liberación nacional y opositoras (esto es importante recordarlo). En segundo lugar, el terrorismo es siempre una estrategia política. Una forma de trasmitir una idea o debilitar otra por medios extremos (normalmente porque no existe otra vía posible). Es decir, en lo fundamental es una acto de propaganda política extrema.

Siguiendo esta idea, causar terror por tanto, tiene una finalidad política. Un objetivo con el que podemos estar de acuerdo o nos puede horrorizar, pero persigue una finalidad. Es decir, si la finalidad en sí misma es la venganza contra alguien concreto o el ajusticiamiento de alguien hablaríamos de una ejecución no de terrorismo. Si la idea, en cambio, es la de amedrentar a sus iguales para influir en sus acciones, sí hablaríamos de terrorismo. Por llevarlo a lo concreto, el atentado contra Carrero Blanco no sería terrorismo (sería una ejecución) pero el secuestro de Ortega Lara si lo es (influir en los funcionarios de prisiones y de paso al resto de la sociedad).

Analizando el caso francés, considerándolo terrorismo, hay cosas que llaman poderosamente la atención.

  • Nadie ha reclamado la autoría del atentado: Es curioso puesto que el objeto de un atentado suele ser conseguir el altavoz para enviar un mensaje político determinado

  • El atentado ha ocurrido en Occidente, es decir, el sujeto a quien va dirigido dicha propaganda es occidente o los musulmanes residentes en occidente. Esto es importante a la hora de analizar la lógica de los terroristas.

  • De los muchos medios de comunicación que podría haber sido objetivo de los terroristas se ha elegido un diario satírico. No agencias de corresponsales de guerra. No diarios de opinión política. No diarios afines ideológicamente a la guerra contra países musulmanes. No a articulistas xenófobos (que los hay) que escriben contra las minorías raciales francesas. No a agencias globales que públicamente se han posicionado a favor de la guerra de Irak, Afganistán, Libia o Siria. No a corresponsales de medios de comunicación Israelíes… ha sido contra unos dibujantes cuyo pecado ha sido, supuestamente, dibujar a Mahoma.

  • Según una superviviente, uno de los terroristas le dijo que no le asesinaba porque respetaban a las mujeres, pero que debía convertirse al Islam y llevar velo. Sinceramente, esto no me parece relevante, pero si muy extraño. Baste recordar ataques de ISIS para darse cuenta de que no concuerda demasiado.




El escepticismo sano, nos lleva también a analizar la situación política francesa. Un país en plena recesión económica, cuya invasión Libia le ocasionó serios problemas sociales tanto con inmigrantes como con la izquierda sociológica. En un momento de gran conflictividad laboral y con el sindicalismo en pie de guerra. Con graves problemas de integración migrante, derivado de su pasado colonial, que ha alcanzado la cota de problema social estructural. También, y muy importante, con grandes intereses económicos y geoestratégicos en Oriente Medio, concretamente en Siria, antigua colonia.

De hecho los grupos, hoy considerados terroristas, que hoy han confluido en el estado islámico de ISIS provienen en parte de grupos entrenados y armados por Francia para desestabilizar oriente medio (Libia, Siria, Líbano). Práctica común de países como Inglaterra o EE.UU. (talibanes).

Así, del mismo modo que ocurrió en Libia, Francia tiene grandes intereses en los depósitos de hidrocarburos y minerales preciosos ubicados en la región siria. Causa fundamental del surgimiento, promoción y extensión de las primaveras árabes. También causa fundamental de que la guerra siria se haya dilatado incomprensiblemente en el tiempo y de la ambigua posición de Turquía al respecto (sin sanciones internacionales).

A quien beneficia entonces este atentado

Por mucho que nos duela y nos den arcadas solo al planteárnoslo, todo atentado persigue un objetivo y por tanto un beneficio.



Por un lado, en caso de que los autores del asalto sea el ISIS, sus objetivos solo puede ser tres: enviar un mensaje amenazante al pueblo francés y europeo, debilitar al propio estado francés y a la UE o enviar un mensaje a los musulmanes franceses y europeos.

Los dos primeros objetivos parecen un contrasentido por dos circunstancias fundamentales: No ha habido reivindicación del atentado ni mensaje difundido, la capacidad de debilitar a un estado mediante un atentado puntual es mínima, mas bien al contrario. Es más, se puede concluir que lo único claro tras el atentado es que la sociedad francesa puede ver con buenos ojos una intervención abierta en el conflicto sirio, cosa poco probable anteriormente. En cuanto al tercero, tampoco parece plausible. ¿Por qué iban a ver con buenos ojos los musulmanes un ataque a la revista satírica? ¿Por unas simples caricaturas? Son musulmanes, no imbéciles. Los mayores problemas de los musulmanes hoy son el acoso de la extrema derecha, la bolsa de exclusión social y paro (que podrían achacar a los partidos de Sarkozy y Hollande) o el racismo del discurso de Le Pen y compañía. Con estas cuestiones tan obvias, si la idea es conseguir adeptos a la causa islámica ¿no sería mas lógico atacar un medio afín a la extrema derecha o al propio Frente Nacional?



Sin embargo, tal y como se han desarrollado los acontecimientos, ¿a quien le benefician las consecuencias de este atentado?

Para empezar el sentimiento nacionalista y de comunión en Francia ha aumentado y aumentará poderosamente (recordemos el momento de crispación y confrontación social que vive el país). Al mismo tiempo la sociedad francesa puede que sienta necesidad de venganza y apoye una intervención militar en oriente medio. Por otro lado, si el gobierno de Hollande encabeza una cruzada contra “el yihadismo” facilitando políticas represivas y reforzando los controles policiales a inmigrantes puede que contente a un sector social hoy en manos de el Frente Nacional.

Otro de los beneficiados tras este incidente es la política interior de la OTAN. Llevan años presionando a la Unión Europea para que incluya medidas de control de viajeros y “antiterroristas”. Medidas a las que Europa se ha resistido por “constituir un atentado contra las libertades individuales y democráticas”. Un debate casualmente reabierto esta semana en el traspaso de presidencia de la UE a Letonia. También se beneficia la OTAN (con EE.UU. a la cabeza) si un país miembro de la UE encabeza un enfrentamiento armado abierto en Siria. Esto dejaría todo Oriente Medio en manos occidentales (salvo Irán) abriendo la posibilidad a la explotación absoluta de sus amplios recursos en hidrocarburos.


Conclusión

Sería muy osado decir que la OTAN es la responsable de los atentados de París, pero no es menos irresponsable atribuírselo al “yihadismo” islámico de ISIS. Lo que no debemos hacer es caer en demagogias absurdas como la de reducir la causa islámica a fanatismo irreflexivos y deshumanizados, como si no subyaciesen causas políticas y geoestratégicas en estos incidentes. Sea como fuere, los atentados de París (como los de Nueva York, Madrid, Londres o Boston) son incidentes extremadamente extraños como para no someterlos a un juicio crítico pausado. El terrorismo siempre es una estrategia y, toda estrategia tiene una finalidad. Perseguir una finalidad contraria a tus propios intereses podría ser causa de un error puntual, pero no de una dinámica continua.

No se nos debe olvidar que las prácticas terroristas ya han sido utilizadas por países “democráticos” para desestabilizar democracias latinoamericanas, asiáticas y africanas o para evitarse oposición dentro de sus propias fronteras (operación Gladio, Batallón Vascongado… etc.). Al fin y al cabo en un mundo globalizado como el nuestro, donde el show mediático ejerce un mejor control de la sociedad que miles de soldados por las calles, el terror también sirve como herramienta de poder.
   


jueves, 7 de agosto de 2014

10 razones para un nuevo Prestidge llamado Ébola


 
             No se puede ser mas inútil. De verdad, hay que poner mucho empeño para tomar decisiones tan malas y nunca aprender de ellas. Si con el Prestidge, si ese de los hilillos, se tomó la peor de las decisiones con el asunto del Ébola se ha tomado la absolutamente mas riesgosa. La diferencia es que las consecuencias de una cagada en este sentido son catastróficas. Con todo, no quiero ser agorero, porque aun tengo esperanza en el buen hacer de la comunidad médica. Compañeras/os que les va a tocar bregar con las cagadas de politicos que, o bien no escuchan a sus asesores o bien los que tienen son unos ineptos. He aquí mis 10 razones por las cuales se ha tomado la peor de las decisiones en esta crisis del Ébola:

1. En TOOOOODA pandemia lo importante es MINIMIZAR la exposición, AISLAR a la población infectada y TRATAR en la zona el problema. De lo contrario se EXPONE innecesariamente a población no infectada al riesgo de contraer la enfermedad.

2. No tiene NINGÚN PUTO SENTIDO llevar a un enfermo protador del virus mas infecto-contagioso y letal conocido tropocientos kilometros mas allá, dejando el PRINCIPAL problema por resolver y lo que es peor, a esos paises con una mano delante y otra detras.

3. El puto iluminado que un dia vió a dios, decidió imponer su verdad a los negros (que debían ser gilipollas por creer en otros dioses) y se fue a tomar por culo de su país no merece el enorme gasto y riesgos que se corren porque: a) el pais como tal no le envió alli como cooperante internacional, b) como toda orden religiosa y casi todas las ONG su labor es lo peor que le puede pasar a Africa: sirven de tapadera para la experimentación médica y el control politico de la zona, c) oganismos como los de este hombre impiden el normal desarollo de las comunidades bajo su propia idiosincrasia.

4. ASQUEROSO, pero asqueroso es que toda la prensa aplauda con las putas orejas una decisión gravísima y minimice los riesgos de la misma. Por no hablar de las loas a la figura de este personajillo que no hacen mas que dejar claro que detras de esta MANIOBRA POLÍTICA esta la presión de la iglesia.

5. Si de verdad queremos ayudar, ¡¡¡ENVIEMOS UNA FRAGATA MÉDICA!!! Con material y equipos para tratar enfermedades en tierra, medios para acoger los casos mas graves (y estudiar posibles curas) en la UCI del barco y laboratorios para el control de contagios. Una fragata que, antes de acabar su misión, pueda ser descontaminada en alta mar y pasar los tiempos de seguridad necesarios (cuarentena) para evitar riesgos.

6. NOS HEMOS CARGADO LAS INFRAESTRUCTURAS MÉDICAS del hospital carlos III con las privatizaciones. Como ya han denunciado los trabajadores del hospital, desde hace unos años, y por decisión de la comunidad de Madrid, todos los equipos, medios y recursos de los que estaba dotado dicho hospital han ido desapareciendo. Es decir, ese hospital no esta preparado, como si lo estuvo, para controlar ninguna infección con potencialidad pandémica. http://hcarlosiiienlucha.wordpress.com/2014/04/18/ahora-si-ahora-no-ahora-el-ebola-lo-propago-yo/

7. Mas importante que salvar a un iluminado de 75 años (que lo mejor que nos podía haber pasado es que se muriese por el camino) es tratar a la población afectada por dos motivos principales: a) en la epidemia de 1972 murió el 92% de los infectados y a duras penas se pudo controlar la pandemia. De hecho, es vox pópuli (aunque no oficial), que se controló a base de arrasar la zona y su gente con Napalm. b) Las migraciones van a diseminar el foco pudiendo extender este brote a todo el globo. Por lo que es prioritarios gastar el dinero ¡¡¡EN LOS AFRICANOS!!! y ayudarles en lo que se pueda.

8. Los riesgos de los que habla el ministerio de sanidad son los evaluados en caso de que los servicios sanitarios no se desborden. Si tenemos en cuenta que tenemos una densidad de población en Madrid infinitamente superior a la de África con una movilidad de personas infinitamente superior a la de África, esos calculos son ridículos. Y lo son porque el periodo de incubación va de 2 a 20 dias, es decir, que un infectado es capaz de contagiar durante unos 10 dias de media a todo cristo sin que él note estar enfermo y nadie de su alrededor pueda comprobarlo salvo através de un análisis de sangre. Además tenemos que tener en cuenta que se transmite por saliva, sange y ¡SUDOR!. Igual nadie se ha dado cuenta pero estamos en verano.

9. (continuación del punto 8) ¿Es capaz un sistema sanitario al borde del colapso por falta de recursos de hacer frente a una propagación diseminada? Solo pensemos en que un único enfermo precisa de aislamiento absoluto, personal médico exclusivo y un desecho de excretas escrupuloso, rigurosamente aislado para evitar infecciones cruzadas. ¿De verdad podemos asumir exponernos minimamente en riesgo?.

10. Lo que yo hubiera hecho. En primer lugar, mandar a tomar por el culo a la iglesia y al subnormal infectado. En segundo lugar, negociar con la UE el envío de materiales de control de enfermedades y dinero al lugar, asi como buques medicalizados para atender a la población. En tercer lugar, blindar las fronteras y contolar la inmigracion. Y no, no es precisamente a los negros a los que hay que controlar (estos mueren antes de llegar al guru guru y, si empiezan a cagar sangre, no tienen fuerzas para saltar la valla, creedme) sino a los blanquitos occidentales, asiaticos y africanos con pasta que viajan como VIPs en los aeropuertos de medio planeta. Por último, reimplantar al equipo de control de pandemias del Carlos III y dotarles de medios y recursos economicos.

Igual que el mar nos devolvió toda la mierda que le enviamos, el Ébola nos puede devolver toda la atención que no le estamos prestando.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Reflexiones del abstemio durante la fiesta

Karl Marx
Inmanuel Wallerstein



   
















 
             Decía Wallerstein, allá por los locos años 70, que el sistema-mundo en el que nos vemos inmersos está compuesto por dos enmarcaciones fundamentales: un engranaje económico basado en la propiedad privada (capitalismo) y un engranaje de delimitación geográfica de intereses comunes (estados-naciones). Es por tanto fácil de adivinar que para acabar con el sistema, al menos según este autor, es necesario atacar alguno de estos dos marcos fundamentales; cuando no los dos.

                Decía también Marx, allá por otros locos años, esos de mediados del siglo XIX, que con las estructuras del poder (capitalista) no cabía reforma alguna. Que si de verdad se quería acabar con la explotación de los oprimidos (trabajadores) y desheredados (lumpen) no cabía más que destruir las estructuras existentes y crear unas nuevas, propias de los intereses de los trabajadores. Su razón fundamental es que lo perverso de estas organizaciones impide su transformación ya que, la corrupción está en su misma esencia.

                No seré yo quien ponga en duda la intelectualidad de estos dos grandes pensadores y, por tanto, bajo este prisma estas elecciones europeas han sido un fraude sumo. En el discurso de ninguna candidatura, ni siquiera en el imaginario de ninguno de los grupos que después han obtenido representación, aparecen estos conceptos (salvo la tímida excepción de EQUO). No es que esté pidiendo imposibles. Ni creo que se pueda hacer una revolución de verdad en la actualidad, ni creo que las precarias estructuras organizadas de “los de abajo” resistieran una confrontación real con el poder. Sin embargo, con que el tufo postmodernista no se hubiera apoderado de los candidatos me hubiese válido.

¿De verdad eran elecciones europeas?


                Si atendiéramos a lo que se ha hablado durante la campaña electoral, pareciera que no son elecciones al parlamento europeo sino el calentamiento previo a las municipales. El PSOE se ha pasado todo el tiempo expectante de si el muerto terminaba de exhalar el último suspiro o no, y de cómo hacerse con el mejor trozo de carroña para expiar las culpas en una última resurrección que no convence a nadie. El PP mientas tanto intentando hacer el último doble mortal dialéctico para vender que son un partido que no genera miserias sino prosperidad. Más de lo mismo, el mismo bipartidismo rancio y mohino.

                Por parte de la izquierda, PODEMOS arrancó con muchas ganas y fuerza pero, a medida que se acercaban los comicios, cada vez decía menos echando mas purpurina a todo lo que contaba. Una lástima que sinceramente espero sea una simple táctica electoral. Izquierda Unida se dedicó a repetir como un mantra las famosas ciento-setenta-propuestas-para-el-cambio al tiempo que se dejaba el carisma y la garra en el camerino para defenderlas o proponerlas. Es difícil venderse peor. Y, por último, un BILDU que, intentando seguir pareciendo izquierda entre su militancia, y aun a la deriva, va capeando su marejada interna siguiendo el tenue pero renovado faro del impulso independentista-plebiscitario catalán.

                Por parte del fascismo, un poco lo de siempre. España, terrorismo, Ciudadanía, España, ETA, lógica ciudadana, España. Ciudadanía normal, secesión, España, afectados por las hipotecas, gente de bien, España, perroflautas, Ciudadanos, España, gente normal, España, violencia España.

                Con este aburridísimo plantel, el único aliciente han sido el machismo de Cañete (que solo debe molestar cuando lo dice en alto) y la verborrea de Pablo Iglesias que, aprovechando como pocos, los generosos espacios mediáticos que le ceden, arengaba y cabreaba a partes iguales al votante medio. Fuera de las pantallas y los panfletos de las calles Twitter, mucho Twitter. Bueno, hablando en serio: ruido, mucho ruido, con muy pocas nueces.

Hagámonos pajas, hemos ganado


                Pues sí, las pajas están últimamente muy baratas en la izquierda. A más de uno le va a salir tendinitis de tanta celebración. Pero, sin ánimo de ofender las merecidas celebraciones de la candidatura de PODEMOS, no es tiempo de onanismos. Es cierto que la izquierda enrasada a la baja (a la izquierda del PSOE) parece haber sido la gran vencedora de las elecciones encabezada por una arrolladora entrada de PODEMOS en escena. Sin embargo sus resultados son discutibles si se miran con un poco de crítica.

                Para empezar debemos tener en cuenta que ha participado en estas elecciones un 45%, lo que supone 18 millones de votos en juego. Si aceptamos como participación media, la obtenida en las pasadas elecciones generales (71%) nos deja un total aproximado de 9 millones de votos en el aire. Una suma nada despreciable si tenemos en cuenta que el número total de votos que ha obtenido la izquierda con representación es de 3,4 millones.

                Aunque es lógico pensar que todo aquel que iba a votar a PODEMOS, lo haya hecho (por el simple principio de oportunidad) y quien ha votado a LPD lo ha hecho (puesto que es un voto muy fiel), aceptemos que PODEMOS, al ser una candidatura nueva,  puede que su discurso no haya llegado a toda la gente. Aceptemos también que al ser elecciones europeas, parte del voto fiel a IU y EQUO, tampoco ha acudido a las urnas. En el mejor de los casos, de ser una participación equiparable a las elecciones generales, ¿se conseguiría un millón de votos más? ¿Un millón y medio a lo sumo?

                Cuatro millones de votantes, cinco como mucho, en una situación tan grave como la que estamos viviendo es una miseria. Pero no una miseria en términos electoralistas, sino en una miseria para conseguir parar el vendaval que arrasa por la derecha.

El fascismo ya camina solo y con zapatos nuevos

                Por el otro lado tenemos los partidos a la derecha del PP (aunque parezca mentira es posible). Esos partidos que, aunque de corrientes de pensamiento dispares, pueden ser incluido en el genérico extrema derecha o fascismo. Hasta hace no demasiado, estos partidos se incluían en el todo poderoso PP pero, desde hace algunos años, camina en solitario, goza de buena salud y, con ese aire postmoderno donde todo vale, reluce zapatos nuevos.

                Estoy hablando por supuesto de UPyD, Ciudadanos y VOX (entre otros). Cierto es que VOX no ha conseguido representación, pero se ha quedado a tan sólo treinta mil votos de conseguirlo. Entre los tres (y sin sumar el resto de partidos de extrema derecha que se han presentado) suman 1,75 millones de votos. 

                Hay que tener en cuenta que tanto C’s como VOX son formaciones nuevas y que puede que su mensaje no haya llegado a todo su electorado potencial, pero sobretodo hay que tener en cuenta que una parte de la abstención es muy asimilable con discursos populistas, racistas y con grandes determinantes vacíos (democracia, España, estado, paz, libertad, terrorismo, violencia… etc). Tengamos también en cuenta que una parte considerable del potencial votante de extrema derecha se encuentra aún en el PP y que, de seguir la crisis económica tiene una salida probable y lógica hacia estos partidos. (ojo porque el PP ha pasado de 6,5 a 4 millones de votantes entre las anteriores elecciones europeas y estas).

                Sin ser muy tremendista, ¿cuántos votos podrían conseguir entre todos ellos? ¿2,5 millones de votantes? (estimando a la baja la capacidad de seducción de estas formaciones) Estamos hablando de los mejores resultados de IU en toda su historia. Nada despreciable.

¿Y ahora qué?


                 Pues ahora creo que es tiempo de acojonarse un poco y reflexionar un mucho. El fascismo camina suelto, recién engominado, con zapatos nuevos y lustrados sin que nadie esté haciendo algo de verdad por pararle los pies. Si bien es cierto que la irrupción de PODEMOS pudiera ser un bálsamo ante esto, su éxito depende en gran medida de tres cosas: carisma, la cuota mediática de su líder y el discurso de regeneración democrática. Exactamente lo mismo que Ciudadans (Albert Rivera) o UPyD (Rosa Diez). 

                Está claro que estas formaciones no son para nada iguales, nada tienen que ver. Al menos PODEMOS nada tiene que ver con los otros dos. Sin embargo, desde que Pablo Iglesias anunciase su candidatura, la profundidad (y radicalidad) de su abanico argumental ha ido relajándose progresivamente. No estoy poniendo en duda su ideario, pero proyectar el discurso de regeneración democrática y de radical demócrata (burguesa) es tan rentabilista como volátil.

                Que no se me entienda mal. PODEMOS ha conseguido mucho en muy poco tiempo, pero el discurso mediático usado en los últimos meses (en medios de masas, no en la Tuerka o Fort Apache) se fundamenta en determinantes tan vacíos como los que maneja Albert Rivera o Rosa Diez. La gran pregunta es: ¿será capaz la gente de distinguir entre el discurso de izquierda de Pablo Iglesias con el de Albert Rivera? Sinceramente no tengo una respuesta clara ante ello. Lo único que tengo claro es que lo que le soba al fascismo es dinero, o gente con dinero que les apoye. Y eso significa amplios espacios mediáticos y el poder de silenciar a quien quieran.

 
               Lo más destacable de la irrupción de PODEMOS es que han sabido aprovechar algo, creo, evidente. La gente apuesta por formatos discursivos más dinámicos y más agresivos, sobre todo mas agiles con el verbo y la provocación. Creo que se ha terminado el tiempo del debate amable con sonrisa en la boca (sorprendente por cierto la cordialidad Pablo Iglesias-Javier Nart) en los que acabada la contienda las cordialidades entre candidatos son más que evidentes. La gente no quiere formalismos, quiere ser el zapato de Ada Colao estampándose en la cara del bipartidismo. Lo que no parece saber hace IU.               

                No se puede renunciar a un “intachable” pasado euroescéptico como se ha hecho. Recordemos que IU fue la formación que se opuso (en solitario) a la OTAN, a la inclusión en la UE y al tratado de Maastrich (entre otras cosas) a pesar de la presión mediática y fáctica existente. Sin embargo en estas elecciones nos hemos encontrado a un candidato contundente pero de perfil europeísta y a una sindicalista crítica pero suave y conciliadora en sus intervenciones. 

                Para finalizar creo que deberíamos recordar lo que Wallestein y Marx dijeron en su momento para repensar lo hecho y mejorarlo. Claro está que no vamos a asaltar el palacio de invierno, pero, sin fuerza discursiva o profundidad en el argumentario, cavamos nuestra propia tumba. Al fin y al cabo, estamos acostumbrados a identificar el fascismo con Franco: un ser bajito, cabrón y con mala baba que repartía crueldad allí por donde alguien levantaba la cabeza. Se nos olvida sin embargo el origen del fascismo, poco hablamos de Primo de Rivera (mejor en otra entrada). Poco recordamos la capacidad de seducción y motivación colectiva que produce el fascismo. 

                No quiero ser pesimista pero, salvo unamos marketing y profunda carga ideológica en nuestro quehacer político y nuestros discursos, una vez más, sí pasarán.


martes, 18 de febrero de 2014

Cortinas de humo con botes de humo





                Es muy curioso cómo, tras el partido de Villarreal-Celta, quien más y quien menos se llevaban las manos a la cabeza y se rasgaba las vestiduras. “¿Cómo es posible que alguien lance un bote de gas lacrimógeno al campo?” Se pregunta uno en el bar donde desayuno, “es increíble, no hay derecho”  contesta otro más allá, “a ver si pillan al desgraciado ese y le meten un buen paquete por gilipollas” sentencia el camarero. De pronto, como inspiración divina se me ocurre intervenir “Pues anda que cuando los lanza la policía… a los de Melilla solo les falto tirar botes de esos a  los pobres inmigrantes…” No hay respuesta. Como mucho un silencio incomodo hasta que se cambia de conversación. ¿Cómo se me ocurre comparar el material antidisturbios contra unos negros que a nadie le importa con el uso para reventar la “fiesta” del futbol?

                Y es que el problema está en eso, en la fiesta. Perturbar la “fiesta” del futbol es un sacrilegio, poco importa los desmanes que este negocio/deporte lleve asociado. Como perturbar la “fiesta” del toro o los excesos de la fiesta del ladrillo que todos hemos vivido. Porque al final, en el fondo, todas estas “fiestas” no dejan de ser cortinas de humo. Humo como el que sale de algunos botes para defender la “fiesta” de la democracia, que son lanzados por los mismos que protegen a quienes tras la “fiesta” de la vida urden planes para recortar libertades a las mujeres.

                Quizá todo sea porque nos quieren tener en una fiesta continúa. Quizá porque saben que de fiesta uno no piensa ni profundiza pero se entretiene tanto, que acaba exigiendo vivir en permanente fiesta. Da igual que sea para divertirse que para protestar: que nos roban la sanidad o nos recortan el sueldo hagamos una fiesta batuka en mano o al ritmo de una cadeneta que seguro que con nuestra “fiesta” conseguiremos cosas. Y es que al final, la fiesta, como los botes de humo, solo sirven para formar cortinas tras la que tapar la realidad.



miércoles, 5 de febrero de 2014

Victoria... ¿De quien?








                Con júbilo, vítores y onanismos varios se celebró el día 27 la dimisión de Lasquetty y el anuncio del fin del camino privatizador emprendido por la comunidad de de Madrid. Esto, además de ser una flagrante mentira, supone una estrategia política en toda regla. Una cortina de humo acrecentada por la que se supone que es la movilización en defensa de lo público por antonomasia: la marea blanca. Como entiendo que en principio es un mensaje un tanto chocante, creo que es importante hacer una pequeña retrospectiva que nos sitúe en la realidad de lo que está ocurriendo. 

La marea blanca, sin noticias hasta 2012

                Hacia 2012 todos vimos en nuestras televisiones lo que parecía una nueva forma de sindicalismo. Cientos de batas blancas comenzaban reivindicaciones al más puro estilo “quincemero” para concienciar a la población de la importancia de la defensa de la sanidad pública. ¿Era posible que los médicos se hubieran desprendido de esa caspa brillante de aspirantes a clase alta para ponerse el mono de obrero y, por primera vez, preocuparse realmente de sus convecinos? Nada más lejos de la realidad. Sin embargo, toda la clase media progreguay rápidamente corrió a destacar lo loable de su lucha. 

                Hacia 2012 lo que había ocurrido era que el proceso privatizador de la sanidad había llegado al sueldo de facultativos y enfermeras. Durante los diez años anteriores todos los demás servicios había sido pasto de las “externalizaciones” del PP y PSOE (fundamentalmente). Durante aquel tiempo mantenimiento, cocina, lavandería, transporte general y emergente, analíticas, pruebas diagnosticas por imagen, tratamiento y procesamiento de sangres y tejidos, limpieza, provisión y almacenaje, celaduría (no en todos), gestión de recursos, informática, gestión y documentación de historias… etc. habían sido ya privatizadas y sus trabajadores despojados de sus derechos (bajada salarial incluida). El hecho diferencial esta vez es que era el turno de enfermería y medicina.

                Sabedores de que en el momento en el que la sanidad privada no tenga que competir con la pública bajarían considerablemente sus sueldos y privilegios, comenzaron los bailes y cadenetas mediáticas. No hay que ser muy inteligente para entender que una de las formas de aumentar el beneficio neto empresarial pasa por adelgazar el “coste laboral”, sin embargo. sus estrategias de lucha distaban mucho de las lógicas en un problema laboral. La estrategia consiste en disfrazar de cara a la opinión pública una lucha legítima que engloba a toda la ciudadanía (demostración de fuerza) mientras la presión real se ejerce tras la cortina. Pero… ¿Quién ejerce esa presión?

 

El sindicato y colegio médico y su sobrino pequeño SATSE y los colegios de enfermería: Una mafia

 

                Algo que la gente de a pie no suele saber es que hacia finales de los años ochenta, con la llegada masiva del “obrero a la universidad” se produjo un “excedente” de médicos. Es decir, algunos médicos recién salidos del hospital no encontraban trabajo. El paro no era nada alarmante (aprox. 6-8%) si se tiene en cuenta que el paro entre 1982 y 1998 no descendió del 15,5% y que tocó su techo en 1994 (23,9%) (Fuente). Sin embargo se produjo una gran alarma en el sector médico que rápidamente se enfrentó a la administración pública. En primer lugar porque los recién ascendidos a la clase media-alta presionaban al toparse con dificultades para trabajar de forma inmediata (rompiendo el “ascensor social” mediante la universidad) y en segundo lugar porque, aunque se impusieron normativas de reparto del trabajo (número de días máximos de trabajo por eventual), la realidad es que la corrupción y “venta” de cupos de guardias y contratos eran la norma ya en el año 89 – 92.

                Finalmente el sindicato médico junto con los colegios profesionales consiguieron poner orden entre los médicos y mediante la lucha institucional consiguieron un acuerdo en 1994 por el cual se instauraban números clausus en las universidades (1 estudiante por cada 10.000 habitantes) que, en la práctica, suponía restringir el acceso a la formación médica a un número garantista de candidatos. ¿Qué quiere decir garantista? Pues quiere decir que era una restricción lo suficientemente importante como para garantizar el trabajo al 100% de los formados en la universidad. La consecuencia inmediata, de la que alertaban numerosos estudios en aquella época, era que España tendría un déficit de médicos hacia la década de 2000-2010 (como así fue). Cuestión que tuvo que ser resuelta durante el segundo mandato de Zapatero con la homologación masiva de profesionales médicos extranjeros, en su mayoría, latinoamericanos. Actualmente muchas voces vuelven a clamar que el paro está aumentando peligrosamente entre los médicos y lo achacan a esta medida tomada. La realidad es que el sector médico es un sector extremadamente protegido (desconozco si existe otro igual) y actualmente el paro médico es de 1,2% Fuente



                Ya con la entrada del tratado de Maastrich (1993) el colegio médico se dedicó a presionar al gobierno reclamando una equiparación de salarios con sus compatriotas europeos entre otras muchas reivindicaciones, todas ellas dedicadas al aumento de sus salarios. Protestas que fueron escuchadas por la entonces oposición del señor Aznar. Así, entre el 1996 y 2005 el colectivo médico consiguió, entre otras cosas, el fin de la clausula que les impedía compaginar el trabajo en la pública y en la privada (sin menoscabo del sueldo pese a eliminar este complemento), mantener las guardias médicas (desaconsejado por el consejo europeo), aumentar la remuneración de las guardias (aunque la mayoría de países europeos optan por el turno rotativo), la implantación de las peonadas (cirugías realizadas por la tarde y cobradas como horas extras), facilidades para la concesión de licencias de consultas médicas privadas y retribuciones extra si se alcanzaban logros tan cuestionables como la disminución de listas de espera en cirugías (objetivo logrado si “aconsejaban” a sus pacientes pasar consulta en su propia clínica privada) aumentos de hasta el 10% del sueldo si disminuyen el gasto farmacológico entre otras cuestiones.

                El sindicato mayoritario en enfermería y auxiliares SATSE y los colegios de enfermería no le van a la zaga. Pese a carecer de la fuerza de los galenos, al ser mayoría sindical y laboral en el sistema sanitario han utilizado durante estos años su fuerza para boicotear sistemáticamente mesas de negociación a cambio del mantenimiento del estatus del colectivo. Paradigmático es su desmovilización durante las luchas antiprivatización de otros colectivos sanitarios, la vinculación con la trama Gürtel de algunos de sus dirigentes o sus curiosas puertas giratorias con empresas privadas como Capio.

 

Las Unidades de Gestión Clínica (UGC): el quid de la cuestión

                Al amparo de la ley 15/97 (piedra angular para privatizar todo el sector) se ha desarrollado un nuevo modelo de gestión de los servicios sanitarios. Con este nuevo modelo, los recursos económicos pasan, de ser gestionados por el gerente del hospital, a manos de la jefatura de cada servicio (medico y enfermera). De este modo, todo lo que es gasto en materiales y sueldos se decide de manera independiente por cada servicio (Fuente). De este modo, y según esta filosofía empresarial, todo el ahorro que produzcan, bien sea en material, pruebas o personal, pasa directamente a manos de los gestores.

                En la práctica consiste en dividir los centros sanitarios públicos en microempresas dotadas de entidad jurídica propia y con capacidad para apropiarse de los beneficios generados por la venta de sus servicios a otras Unidades o Centros Sanitarios. Es decir, hacer de un hospital un conjunto de pequeñas empresas independientes. (Fuente).

                De este modo, en lugar de una privatización completa (una empresa se hace con el control de todo el centro), este sistema privatiza el servicio a manos de los mismos médicos y enfermeras (obviamente no todos) que hoy se manifiestan mediante bailes y cadenetas en contra de que la sanidad pase a otras manos que no sean las suyas. Quizá la diferencia más notable entre ambos métodos de privatización sea que, a diferencia de la privatización total, la financiación de estas microempresas sigue siendo pública mediante diversas y complejas formulas que, se imagina, dependerán de la negociación con el ministerio.

 

La industria farmacéutica y su interés por la sanidad “pública”


                Otra de las caras en estas presiones en la trastienda, es la industria farmacéutica. Considerada uno de los lobbies más influyentes del mundo (junto con el armamentístico) tiene enorme interés en el mantenimiento de una sanidad semipública. En primer lugar por el consumismo sanitario. La hiperdemanda sanitaria de las clases medias (fomentado por el sistema y gestión ministerial) y el sobreconsumo de fármacos suponen inmensos beneficios para estas empresas. Empresas que tienen los mejores comerciales del mundo: los propios médicos.

                ¿Qué piensa usted que es un visitador médico? Pues un corruptor. Se estima que los laboratorios farmacéuticos se gastan entre 6 y 10.000 euros por médico (Fuente). Se lo gastan en regalos de todo tipo, cenas en restaurantes de lujo, viajes en primera clase para toda la familia con todos los gastos pagados (la excusa siempre es una convención médica, curso o congreso), ordenadores portátiles, bicicletas, teléfonos móviles de alta gama… etc. Todo para que los facultativos prescriban determinados medicamentos, pruebas, utilicen unos dispositivos y no otros en operaciones… etc. A más ingresos que produzcan mejores regalos reciben… y es algo normalizado y conocido por todos.

                 Esto, a priori,  es difícil de pensar cuando se trata de un ambulatorio donde los médicos prescriben analgésicos.  Pensemos ahora el gasto hospitalario, es decir, en la diferencia que supone que se utilicen unos dispositivos y no otros. Tomemos como ejemplo a los traumatólogos que ponen una prótesis de cadera o rodilla que vale de media 1.500-2.500 (Fuente) o en un cirujano cardiovascular que pone un stent (cateterismo) de unos 1.000€-2000€ (Fuente). ¿Saben cuantas operaciones de prótesis de rodilla se hicieron en España en el año 2009? 22.693 y tengan en cuenta estas operaciones aumentarán un 174% en los próximos 25 años (673% las de rodilla) (Fuente) ¿Saben cuántos dispositivos stent cardiovasculares se colocan en España cada año? Más de 100.000 (Fuente).

                Con esto no se pretende argumentar que el colectivo médico opere por operar. De lo que se trata es de que mientras la sanidad sea universal, y se mantenga el consumismo sanitario (que existe, sobre todo en las clases medias) las farmacéuticas mantendrán unos márgenes de beneficios cuantioso. De limitar el acceso al sistema, verían mermado este margen.

                Está claro que con la privatización absoluta de la sanidad pública muchos otros intereses económicos entran en juego, pero mientras exista un sistema donde se permita el gasto de dinero público sin cortapisas y a criterio de intereses privados, las farmacéuticas tendrán un mercado poco competitivo y muy rentable.

 

Los “problemas” de la privatización total

                La privatización completa de la sanidad pública supone la supervisión absoluta y milimétrica del gasto para conseguir rentabilizar al máximo lo invertido, es decir, aumentar beneficios. Para ello minimizan en pruebas diagnosticas (salvo quienes las sufraguen con pólizas de seguros de alta gama), operaciones de riesgo o medicaciones caras. Todo ello, en realidad, disminuye el gasto farmacéutico si lo comparamos con el sistema actual, aunque sea una disminución a costa de la salud del usuario.

                En esta lucha encarnizada por aumentar beneficios entre las distintas empresas otra de las estrategias es la disminución de los costes laborales. Así, salvo que sea un facultativo puntero que dé renombre (mayor clientela) a la entidad y que, por su fama, las empresas compitan por contratarle, el resto de facultativos sufrirán la competición opuesta. Al igual que hoy hay trabajadores que compiten por bajarse el sueldo para que las empresas les contraten, a los médicos les pasaría lo mismo.

                Esto solo puede ser frenado en el caso de que exista un ente mucho más poderoso con el que competir: la sanidad pública. La ecuación es fácil, si en la pública con un trabajo de “ochoatres” ganan 10, las privadas tienen que ofrecerles como mínimo 11 para llevárselos o, gran flexibilidad horaria y menos presión para que trabajen en la privada como complemento de la función pública. Todo esto sin mencionar que las empresas privadas se ahorran el coste económico que supone formar un/a buen/a profesional.

 

La falacia de esta marea blanca…

 

                La supervisión absoluta y milimétrica del gasto en fármacos, pruebas innecesarias, o el “coste” asistencial se puede hacer perfectamente desde la gestión pública con la ventaja, además, de que como no hay que repartir beneficios económicos entre nadie, se disminuye el “gasto” sanitario, con lo que se puede invertir ese remanente en políticas de aumentando la salud y calidad de vida de la comunidad. De eso no habla la marea blanca.

                La marea blanca no se replantea como está montado este sistema sanitario. No habla de quienes han ido torpedeando la línea de flotación de la, hasta 2009, quinta sanidad más eficiente del mundo (Fuente). No se replantea el enorme gasto sanitario que supone la inversión real en atención primaría y promoción de salud. No habla de la eliminación de las peonadas, de los complementos al sueldo desleales, de la conexión directa de las farmacéuticas con los médicos, de las contraprestaciones en forma de planes de pensiones privados de la administración pública, no habla de la importancia de la autonomía del paciente en sus cuidados… etc.

                Ni siquiera se plantea la reivindicación del retorno al sistema público de todo lo privatizado ya. De todxs lxs compañerxs que trabajan en sanidad de forma subcontratada. No se plantea que los usuarios puedan elegir el sistema que más les conviene, es decir, de la democratización de la sanidad. No hablan de la importancia de la participación del individuo y la comunidad en los diseños sanitarios. No quieren compartir la silla. Prefieren mantenerse en su estatus de privilegiado agradecido.

 

¿Pero quiénes son la marea blanca?



                Lo que se olvidan quienes ahora se vanaglorian de esta “victoria” es que ellxs no son realmente la marea blanca. Ellxs llevaron las batas puestas pero la fuerza la pusieron las gentes en las calles. Muchxs de quienes ven con buenos ojos todas estas manifestaciones no se creerán todo lo aquí expuesto… porque no son tontxs. Saben qué sanidad necesitan, pueden desconocer el cómo, pero no son menores de edad.

                Lo que ha ocurrido el día 27 de enero es solo un parón en el proceso de privatización agresivo de los neoliberales que gobiernan la comunidad de Madrid y el resto de comunidades del estado (sin excepción). Nos quedan muchos retos por delante ya que, centrada la opinión pública ahora en Lasquetty y compañía, tienen las manos libres para seguir el proceso bajo manta a través de las Unidades de Gestión Clínica. La siguiente línea que parece quieren seguir es derivar la atención de las contingencias comunes a las mutuas, restándoselas así a la atención primaria. Una privatización más, esta vez encubierta, de la que la marea blanca no dirá nada.

                Sin embargo somos quienes realmente necesitamos el sistema público de salud (nuestra salud y vidas dependen de ello) quienes debemos relevar estas batas blancas y repensar como queremos la sanidad. Debemos darnos cuenta que quienes bailan en las puertas de los hospitales de cara a los medios son pura pantomima mediática, la fuerza la tenemos quienes salimos a las calles a pelear por lo de todxs, por lo público. No todas las batas blancas son mafiosas, muchas de las que hoy favorecen esta rueda privatizadora ni siquiera son conscientes de ello. Es nuestro trabajo encontrar apoyos y pelear por lo que es nuestro.

                No hacen falta batas para defender lo público. Hacen falta mentes, manos, bocas, ojos… personas para repensar lo de todxs.