martes, 21 de enero de 2014

Podemos: ¿Construyendo la casa por el tejado?





La irrupción de PODEMOS en la escena política no puede ser menos que una alegría para todos los que nos posicionamos (o eso creemos) en el espectro ideológico de la izquierda. Sin embargo, es necesario ser tan críticos con todas estas alternativas a las ya existentes como las organizaciones clásicas en la izquierda. Si se aspira (o eso se dice cada vez que se tiene ocasión) a crear un frente de izquierda o, mejor aún, un frente de masas capaz de ejercer un proceso transformador, necesitamos analizar con detalle las capacidades, intenciones y fuerza de las organizaciones así como su posible convivencia en un proceso político. 

Los buenos análisis desembocan en buenas praxis

             A la formación de Pablo Iglesias se le puede achacar muchas cosas, pero desde luego nadie puede dudar de su astucia e inteligencia. Sabedores de la importancia de los medios de comunicación han explotado este recurso mucho más allá de lo que cualquier organización de izquierdas precedente hubiera imaginado consiguiendo todo un hito a estas alturas de la crisis de régimen: ilusionar. La gran incógnita es saber a quién.

                No queda claro (por muchos que repitan el mantra de que todo el mundo cabe) cual será su nicho político. ¿Restará votos a IU? ¿Conseguirá los votos transnacionales de las izquierdas periféricas? ¿Acaparará a los votantes de izquierda del PSOE? ¿Conseguirá movilizar a quienes se abstuvieron? Todo son incógnitas. Lo único que parece claro es que va a obligar a ponerse las pilas a la izquierda mas “acomodada”. Han demostrado con su capacidad mediática hacerse con un nicho que, de no aparecer esta fuerza de izquierdas, probablemente habría acabado en manos de la extrema derecha del rosto amable del Capriles español: Albert Rivera. Un rotundo éxito y una alegría para cualquier persona de izquierdas.

                Ahora bien, no todo son palmaditas en la espalda. Como bien dijo Nega en uno de sus artículos falta mucha choni y mucho cani por entrar en la partida y no parece que la intelectualidad por antonomasia de los Fort Apache y las Tuekas lleguen a ellos. Tampoco parecen hacerlo el resto de organizaciones de izquierdas así que la responsabilidad es compartida pero, al ser una fuerza nueva, yo de ellos, espero ese hecho diferencial. Ojalá llegue.


¿Hiperliderazgo necesario?

 



                Al igual que Pablo Iglesias, yo también creo que cuando no hay bases sociales pujantes los liderazgos fuertes se hacen más que necesarios. El problema radica en el modelo de liderazgo y en el perfil de quien lidera.

                En primer lugar discrepo en que no haya bases sociales lo suficientemente potentes a nivel ideológico. Si algo demostró la pluralidad visibilizada tras el 15M es que existen solidas bases intelectuales y fuertes bases inquietas. Lo que falta es organización. Salvo las izquierdas periféricas soberanistas, que en su mayoría están perfectamente organizadas (pivotando generalmente en un fuerte determinante de oposición), el resto de las izquierdas andan bastante desperdigadas. Podemos considerar que Izquierda Unida (fundamentalmente PCE y PCPE) es la única bien organizada en el plano formal, sin embargo, su infiltración social más allá de las universidades es relativa. 

                La izquierda mas ecologista/decrecentista parece que progresivamente empieza a tener mayor presencia de la mano de Equo e intelectuales como Taibo, pero su organización social es escasa y precaria.  La izquierda mas alter sistema es probablemente la más extendida pero la menos organizada a nivel formal. Tiene reductos en múltiples barrios obreros pero su organización es prácticamente inexistente. Si además tenemos en consideración que muchos de sus miembros practican el absentismo activo, tenemos una gran masa poco proclive a la movilización electoral.

                 Por último, y no menos importante, tenemos al feminismo. Está claro que no precisan de una organización formal; bueno, no debieran precisarla. Probablemente sea la izquierda mas olvidada (tristemente) por las organizaciones formales. Aunque todas lleven en su programa algún apartado al respecto en la práctica es raro verles priorizar su praxis por la línea violeta.

                ¿Ante este panorama la alternativa hiperliderada es viable? Sinceramente no lo creo, pero de serlo, su perfil no creo que sea el de Pablo Iglesias. En primer lugar, porque desde sus inicios mediáticos en La Tuerka se ha posicionado fuertemente en la priorización de un tipo de izquierda frente al resto, lo cual, a priori, le produce un gran desgaste. En segundo lugar, por el halo personalista de muchas de sus intervenciones menos mediáticas (pero colgadas en internet) y esa imagen mesiánica que algunos sectores de izquierda crítica le achacan. Esa imagen del yo tengo más razón porque tu posición no gana batallas (todo ello regadas con alusiones a Gamsci, Wallestein o incluso Stalin con sus cañones). Por último, pese a lo ilusionante de su ritmo discursivo y su dialéctica, no ha sabido desprenderse de su lado “cultureta”. Difícil obviar su ego sobredimensionado al hablar de matriculas universitarias o el colocar por delante su trabajo como profesor para tener cierto grado de credibilidad mediática.

                En mi opinión un perfil de liderazgo capaz de aglutinar al conjunto de la izquierda puede ser el de Ada Colau (PAH) o el de David Fernández (CUP). Más cercano en apariencia al perfil obrero (gente de barrio) pese a que tengan estudios superiores. Con un ego menos patente o, al menos, una humildad bien aparentada y, sobretodo, más conciliadores. Sin duda una persona como Pablo Iglesias, con su personalidad (en mi opinión la Esperanza Aguirre de la izquierda) y su carisma debe ser uno de lxs muchxs líderes de la izquierda pero, si la opción es el hiperliderazgo, creo que su candidatura es un error. No digo que vaya a ocurrir, pero podemos cae en abrir la puerta a la formación un nuevo príncipe (o no):

“Si los grandes ven que no es posible resistir al pueblo, comienzan por formar una gran reputación a uno de ellos, y, dirigiendo todas las miradas hacia él, acaban por hacerle el príncipe. A fin de poder dar, a la sombra de su soberanía, rienda suelta a sus deseos” (Maquiavelo, El príncipe)



Alternativa por copia, un error: modelo Venezuela o Syriza



                Mi opinión es que la opción más inteligente para las izquierdas del estado es un formato de múltiples liderazgos convergentes sostenidos por las masas. Algo similar a lo que permitió la segunda república. 

                Por el contrario Izquierda Unida se empeña en intentar lanzar la Syriza española obviando que los griegos unieron masas y partidos a través de unos sindicatos que se olvidaron del corporativismo. Esto está muy lejos de ocurrir en España. Con una pérdida absoluta de credibilidad en la lucha sindical, lo más parecido que tenemos aquí son las mareas y, muy a mi pesar, con las mareas no vamos a ningún lado. Las mareas no dejan de ser organizaciones corporativistas vestidas de movimiento social transversal pero que se mueven por intereses propios (aunque te venden que son el eje fundamental del pueblo). Salvo deriva radical de sus posiciones, la marea blanca (que solo se movilizó cuando lo que quedaba por privatizar eran sus sueldos) y la marea verde (que con Zapatero debían vivir en el paraíso terrenal) son ejemplos muy claro de cómo está el mundo obrero hoy en día. 

                Hasta que las mareas no comiencen a ser propositivas fuera de sus intereses y comiencen a repensar sus sectores laborales alejándose de sus nóminas (aunque sin perderlas de vista), difícilmente una especie de Syriza será posible. Si la solución a nuestros males es que todo siga siendo público pero dominado por las mismas lógicas que nos han llevado al caos, al menos yo, no quiero esa solución.

                Izquierda Anticapitalista y PODEMOS optan por la vía Venezolana (PSUK) obviando que ambos países se encuentran en situaciones radicalmente opuestas. Es muy fácil copiar modelos, lo difícil es adaptarlos. Cuando Hugo Chávez forma el PSUK el país estaba totalmente desestructurado. El poder productivo, institucional y militar estaba disgregado y la represión dependía más de sobornos y contraprestaciones oscuras que de ordenes verticales. En España eso no ocurre. PPSOE, poder económico, militares, instituciones, poder productivo (financiero) y poder cultural son todos tentáculos de un mismo animal. España no está desestructurada como estaba Venezuela. La corrupción es posible, pero la gente sigue creyendo en su policía (les llama si lo necesita), en sus jueces (pleitea si lo cree conveniente) y aun tiene esperanza en que el sistema electoral es limpio. Eso no ocurría en Venezuela y, por eso, una unión de partidos que daba la credibilidad que ni el estado, ni las fuerzas del estado ofrecían se alzó con el poder. ¿Es posible eso en España? No lo creo.

                El resto de izquierdas están por pensar en el que hacer, salvo las periféricas soberanistas. En mi opinión son de las pocas que entienden el terreno en el que juegan (paradigmático el caso de las CUP o el SAT) pero como todo puedo equivocarme.


El pulso al IU: La oportunidad perdida

 

                Lo crean muchos o no, que PODEMOS se presente a las elecciones obliga a IU a espabilar y, eso, es genial. El simple hecho de que hayan leído mejor el manejo mediático, el cómo ilusionar a los desencantados de centro izquierda y la acertadísima forma y tiempo en el que presentar la candidatura debería hacer pensar a la coalición de Cayo Lara. Era una oportunidad perfecta para que IU emprendiera el camino de radicalizar sus posturas y “modernizar” sus formas. Tras el pulso lanzado por Pablo Iglesias… no lo tengo tan claro.

                En primer lugar porque no es un pulso justo y, menos si es para crear un frente de izquierda. Para que lo fuera, las primarias también deberían darse en PODEMOS que, antes de la democrática gestación de su programa, ya tiene elegido a Iglesias como líder. En segundo lugar, porque para que fuese justo debería ceder cuota de pantalla (y no solo en La Tuerka) al resto de aspirantes. Y por último, de ser justo, no debería considerar sólo a Izquierda Unida, si no a los múltiples partidos de izquierda que están dentro de IU y fuera de él: Anova, Aralar, PCE, CUT-BAI, Izquierda Federal, Sortu, Izquierda Abierta, ERC, Equo, BNG, IxC, Compromís, Los Verdes… etc. De otro modo parece que se pretenda un bipartidismo totalizante de izquierda. Lo cual, creo, un error sumo.

                La sensación que me queda tras el pulso, es que se pretende organizar un frente de masas sin masas organizadas, hiperliderado y sustentado por el músculo militante prestado de IU para encumbrar al poder a un autoproclamado grupo desde los mass media. Vamos, construir la casa por el tejado, y, lo que es peor, mediante la imposición desafiante (y si se me permite arrogante) de su personalista líder. 



Conclusiones y crítica constructiva

                La aparición de PODEMOS es una alegría para la izquierda, no cabe duda. Es un golpe de aire fresco y de nuevas lógicas políticas que obligaran a muchos a repensar su estrategia política y, eso, siempre es bueno. Al mismo tiempo tener un líder a lo Esperanza Aguirre en la izquierda era más que necesario. No se podía mantener la dinámica tradicional donde, pese a tener razón, nuestra capacidad de convencer era entre escasa y nula. 

                Por otro lado, de darse polémica entre PODEMOS y el resto de organizaciones de izquierda puede suponer una cuota mediática sin igual, lo que sin duda ayudará a las formaciones ya existentes a darse a conocer. Sin embargo, ese empeño en “tirarse” a por IU puede acabar haciendo del espectro de izquierda un partido de tenis tras el que se silencie el resto de posibilidades. 

                Pese a todo ello, el planteamiento es un error en mi opinión. La diversidad no nos debe asustar y, desde ella, debemos aprender a converger. La imposición de converger/competir por “huevos”, los pulsos “a ver si te atreves” no nos van a llevar a buen puerto. Ojalá podamos construir un frente donde todos voluntariamente queramos estar, sin imposiciones de nadie. Imposiciones, por otra parte, que surgen de la pura necesidad de quien impone y que, de no ser bien gestionadas, no harán bien a nadie. 

                Como muchas veces se ha escuchado, sitio hay para todo el mundo (salvando las líneas rojas propias de la izquierda). El problema no está en el combate honesto entre corrientes político intelectuales, sino en las carencias habituales que no quedan solventadas por ningún lado. Pendiente queda la inclusión de un feminismo emancipatorio como condición sine ecua non y no relegable. Queda pendiente un acercamiento real al ladrillo de los barrios, a lo choni y cani, a la parte más obrera alejada de los ambientes intelectuales típicos y del gafapastismo FNAC-Instagram. Queda pendiente una solución propositiva sobre modelos productivos plausibles lejos del marco neoliberal, ese que los decrecentistas/ambientalistas/renta básica/ecofeministas llevan tantísimo tiempo trabajando.



 
                Seguramente quienes hoy formen parte de Podemos alegarán que esas cosas se solventarán si se generan los discursos adecuados en la creación popular del programa. Bueno, no digo que no sea posible, solo que no me lo creo. Por mucho que las bases tiren de decrecentismo (por ejemplo) no creo que Pablo Iglesias ni el autoproclamado líder de IA Miguel Urbán defenderán dichas posturas. Quizá me equivoque.
                Pero por encima de todo queda muy pendiente dinamitar el individualismo que vivimos. Lograr bajar al adoquín y que nos entiendan los parias hoy llamados precariado. También queda aprender de ellxs y que se animen a participar. Falta esa masa que, tras manifestarse contra atropellos neoliberales, quiera opinar y pensar modelos a nivel local-regional. 

                Todo ese trabajo está por hacer y, de momento, ni IU, ni Equo, ni Izquierda Anticapitalista lo está haciendo. ¿Lo hará PODEMOS? Yo esperaba que sí, pero mi sensación es que una vez más, se pretende construir la casa por el tejado. Pese a todo, como ya he dicho mil y una veces máximo respeto por quien lucha. Aquí están mis manos y mi tiempo para trabajar a su lado también, para lo que necesiten. No me convencen por el momento, pero adelante compañerxs, nos vemos en los adoquines. 


lunes, 20 de enero de 2014

La unidad de la izquierda





La irrupción de PODEMOS en la escena política no puede ser menos que una alegría para todos los que nos posicionamos (o eso creemos) en el espectro ideológico de la izquierda. Sin embargo, es necesario ser tan críticos con todas estas alternativas a las ya existentes como las organizaciones clásicas en la izquierda. Si se aspira (o eso se dice cada vez que se tiene ocasión) a crear un frente de izquierda o, mejor aún, un frente de masas capaz de ejercer un proceso transformador, necesitamos analizar con detalle las capacidades, intenciones y fuerza de las organizaciones así como su posible convivencia en un proceso político. 


El terreno sobre el que pisamos: tenemos la hegemonía perdida.

                La Tuerka ha sido de los pocos grupos que han sabido contraponerse de manera eficaz a este problema, sin embargo, es poco más que una gota dentro de un inmenso mar. Por mucho que en los bares escuchemos gente que pone en duda lo que hasta hace poco era incuestionable, seguimos enjaulados en un marco de pensamiento capitalista-emprendedor-neoliberal. Marco, del que será muy difícil desprendernos para hacer una candidatura electoral y mucho menos de la noche a la mañana.

                Sin una pedagogía política eficaz todos sabemos que la gente (nosotros incluidos) acabaremos besando nuestras propias cadenas. ¿Puede un partido sin bases potentes realizar esta pedagogía? Difícilmente. Su única estrategia viable es moderar su discurso o, al menos, hacerlo asumible con el pensamiento hegemónico medio para, una vez con masa, virar progresivamente a la izquierda. ¿Puede un partido con bases potentes  realizar esta pedagogía sin usar los canales adecuados a su tiempo? Difícilmente. Su única estrategia viable es adaptarse al contexto.

                Bajo esta premisa tenemos que las izquierdas nacionalistas combinan muy bien pedagogía y bases (han sido muchos años de trabajo) pero les falta el punch transnacional necesario para que su política pueda transformar su realidad. Tenemos a IU con unas bases fuertes pero que aún no han sido capaces vehiculizar su discurso con eficacia (aunque la aparición de Alberto Garzón y la pujanza de los cuadros más juveniles son una esperanza). Tenemos a Equo y los decrecentistas que ni tiene militancia capaz (en número), ni tiene capacidad de llevar su discurso a la gente más allá de las universidades y ciertas organizaciones ecologistas e intelectuales. Por último, tenemos a PODEMOS que tiene la mejor disposición para hacer llegar su discurso pero le falta músculo militante, bases al fin y al cabo, para que esa pedagogía se lleve a la práctica y, por lo que parece, son conscientes. 


  

Las experiencias vividas

El 15M nos debe servir de lección para muchas cosas. Lejos de las experiencias políticas de cada uno, creo que es importante darnos cuenta de lo allí vivido está más cerca de la tan mencionada “realpolitik” de lo que nos cuentan quienes se suelen sentar a dar charlas en las asociaciones y movimientos. 

Allí vimos lo difícil que es apelar a “la masa por la masa” para organizar una acción política pero, por el contrario, lo fácil que es atraer masa bajo determinantes ganadores de bajo perfil. “No nos representan” “Esto no es democracia” “Abajo el régimen” “Fin del bipartidismo PPSOE” fueron lemas atrevidos, ilusionantes y capaces de movilizar masas ingentes de personas durante 2011 pero no fueron capaces de articular nada por su bajo perfil pero, sobre todo, porque no tenía bases conformadas: era un encuentro ente gente inquieta. La diferencia entre un bar grande lleno de gente indignada y un centro político (aunque haya cervezas) son la unidad de respuestas a esos determinantes. Cómo se responde a “qué nos representa” “qué es democracia” “qué hacemos una vez caiga el régimen” o “qué hacer tras el bipartidismo” es lo que articula un partido. Por eso las ideologías diversas tienen tantos problemas de convivencia. 

Durante aquellos meses todos deseábamos un cambio pero anticapitalistas y capitalistas no conseguían ponerse de acuerdo. Socialdemócratas y anarquistas se escandalizaban entre sí con discursos de realidad y aquello acabo diluyéndose. La única forma de “convivir” era enrasando a la baja, es decir, reproducir discursos muy similares a los que nos habían llevado al desastre pero algunos párrafos agresivos. Aprendimos entonces lo que querían decir las palabras de Henry Ford, inventor del automóvil y la cadena de producción estandarizada (sé lo provocador del ejemplo) “Si le hubiera preguntado a mis vecinos que necesitaban me habrían dicho que un caballo más veloz”




La difícil convivencia

                Una de las cosas que aprendí yo de mi experiencia en el 15M es que la revolución necesita direccionalidad o se autofagocita. En palabras de Trosky: “la revolución de los hambrientos termina en la panadería de la esquina”. Hace falta liderazgos amplios que dirijan, que enseñen, que instruyan en la direccionalidad. Esto no es igual a imponer el pensamiento. Es sencillamente que se puede considerar la opinión de cualquiera pero desde un marco ideológico definido.
                Es cierto que PODEMOS tiene definido una serie de líneas rojas, pero en mi opinión la afluencia de “recién llegados” (bienvenidos todos por supuesto) hará difícil la convivencia de izquierdas. ¿Cómo se tomará un ex votante del PSOE, convencido de las bondades de la socialdemocracia “a lo Europa en los 70” de la autogestión productiva o del desmantelamiento de la inversión privada capital-productiva? ¿Qué dirá del decrecimiento o de la prohibición de acaparar trabajos? ¿Qué dirá del derecho de autodeterminación de los pueblos? ¿Entenderá la necesaria retribución del trabajo reproductivo o de la eliminación de las consideraciones de género? ¿Tomará como propias las propuestas queer o de lo contrario se sentirá más cómodo con el falso feminismo de estado a lo Fernández de la Vega? ¿Cuántos socialdemócratas se unirán por cada queer? ¿Qué solución es más plausible que lo queer y el decrecentista se modere o que el socialdemócrata se radicalice?

                Nos guste o no, para que una persona que ha asumido el capitalismo como una vía y la socialdemocracia como alternativa más cercana a la izquierda la se “radicalice” o, al menos entienda como viable el anticapitalismo, hace falta tiempo. ¿Será suficiente tiempo de aquí a las elecciones europeas? No lo creo.



El miedo a la diversidad

        De manera machacona y permanente se habla de la unidad como condición necesaria e indispensable para la izquierda. Yo no estoy de acuerdo. Creo que es importante que entendamos que, mientras unos partidos trabajan con el centro ideológico (para “hacerlo” izquierda tibia) otros trabajan con la izquierda tibia (para hacerla moderada) y los de izquierda moderada trabajan con los suyos (para hacerlos izquierda radical). ¿Es posible la unidad a distintos ritmos? No lo creo.

       Creo que lo único plausible es la unidad direccional o, dicho de otro modo, la colaboración activa. Para las elecciones europeas, donde es importante dar un buen mordisco electoral y testar fuerzas, todas estas izquierdas deben colaborar, pero no para las municipales ni generales. Para los comicios estatales la colaboración se debe plasmar en el congreso con pactos útiles pero no durante la campaña electoral.

      Durante la campaña electoral debemos ser capaces de ampliar la representatividad de la izquierda. Que quienes tengan una visión muy altersistema y quienes aun se posicionen en la izquierda mas tibia estén representados. Que ambos nichos electorales puedan confluir en una manifestación y autocontagiarse sin decepciones por ser demasiado tibios o demasiado radicales. Olvidarnos de ser un pesado elefante para tratar de ser un banco de pequeños peces que deciden aletear hacia un mismo camino, cada uno a su ritmo, con sus diferencias, pero con la visión puesta en la convergencia. Un frente de masas funcional que no estructural.






jueves, 26 de diciembre de 2013

La jugada Aznar-Aguirre




La jugada de Esperanza Aguirre (me atrevería decir que Aznar también) se completa. Meter a Gallardon como Ministro de justicia (cosa no muy lógica a priori) supone hacerle tragar ruedas de molino. En un PP en plena fractura interna, la esperada ley del aborto por la derecha católica y la franquista era más que necesaria para mantener cohesionado el partido. El marrón solo podía vehiculizarse o por el Ministerio de Salud (y ponte tu a justificarlo) o por el de Justicia. Gallardón era el grano en el culo perfecto para hacerse un 2x1 magistral.

Lo que estamos viendo ahora no deja de ser el posicionamiento de neoliberales (que se quedarán con el poder) y los fachas - católicos. Los católicos no pueden entender un pais sin caridad, la necesitan para lavar sus conciencias. Los fachas les pasan lo mismo pero además, necesitan el carnet de blanco, caucásico, español y católico. Pero ninguno de los dos puede entender un mínimo progresismo de la mujer. Se opusieron al divorcio (era cómodo irse de putas y tener chacha en casa sin que haya que pagarla), se opusieron a la inclusión de la mujer en el mercado laboral de pleno derecho (pues el divorcio podía ser efectivo) y se oponen al aborto... ¿acaso la mujer va a ser dueña de su cuerpo? ¡Qué disparate!

Por contra neoliberales (o dinerofílicos) solo les importa la pasta y la inversión. Dicho de otro modo, parasitar de los trabajadores para vivir mejor que quien les mantiene. A ellos se la suda si las mujeres abortan, las que trabajan son ellas o el idioma que hablen. Solo quieren siervos sociales que les hagan mantener su estatus de oligarcas nacionales.

Desde el final de la dictadura las derechas se han mantenido cohesionadas. En un país con melancolía de república y ansias de "progresismo" europeo que olía a rojo desteñido, ser de derechas era lo peor. Pero... ¿Y lo que une la pasta? Unidos, los de derecha se llevaban mayoritariamente el voto de quienes se sienten mejor que los demás y creen que deben tener un sueldo desorbitadamente mayor que sus convecinos (hoy llamados emprendedores), se mantenían vivos en política en buena posición para que todo siguiera atado y bien atado, es decir, para que gobernaran cuanto antes. Entonces llego Aznar (el último revolucionario español) y no solo consiguió normalizar la derecha, sino también a los fachas más rancios.




 
Diez años después, cuando el país ya no huele ni a rojo clarito ni a rosa palo desteñido, las posibilidades se multiplican. Por un lado, a los fachas duros (de momento solo han fugado los tímidos) se les ha abierto un partido político donde militar: UPyD. A los fachas buenrollistas (buen rollo mientras no haya contestación social) se les ha ofrecido otro: Ciudadans. Pero no es suficiente. ¿Qué hacemos con los fachas, fachacatólicos y los liberalcatólicos? Complicado.

Complicado porque los neoliberales (que saben de política de mercado) quieren quedarse con el símbolo de marca que supone las siglas PP. Pero en su modelo de país-empresa no puede haber caridad (cuesta pasta) ni iglesia (cuesta pasta) y mucho menos forma alguna de subvenciones ONG para suplir al estado (cuestan pasta). Saben que implementar este modelo será complicado pero tienen a su favor la UE (que está diseñada precisamente para esto) y la filosofía emprendedora, que ya nos han metido por los ojos. Lo difícil, sin embargo, será quitarse de encima a quienes tienen en mente modelos en los que un mínimo estado es necesario.
 
De momento lo que vemos es un frente de posiciones dentro del partido. La escusa perfecta para crear brecha interna. Nuevamente la derecha nos da lecciones de maniobra política a los de izquierda, apoyándose en el centro izquierda y con el impulso de la izquierda del país, girarán aún más a la derecha sin moverse de su partido. Dicho de otro modo, lavarán su cara, se venderán como progres etiquetando a los Gallardón de extrema derecha; cuando en realidad es casi más bien al revés.



Para muchos todo esto no es nada nuevo. El camino emprendido por el Tatcher español (Aznar) es implacable y mientras no hagamos nada continuará con rumbo fijo. Lo nuevo y angustioso es preguntarse qué pasará con los desheredados. Por un lado los fachas, necesitan un estado fuerte para implementar sus políticas pero, en un contexto UE (neoliberalismo extremo) tienen difícil sus maniobras políticas clásicas (terror). Por otro lado, los católicos se acostumbraron durante el fascismo español a que su pensamiento medieval fuese filosofía de estado, su propia versión del sentido común. ¿Veremos un resurgir del movimiento nacional? ¿Se les brindará una salida hacia nuevo partido o les valdrán los UPyD-Ciudadans?

Personalmente creo que solo hay dos salidas probables: o los neoliberales renunciarán al PP y migrarán hacia Ciudadans; o los facha-católicos migrarán hacia UPyD. Lo único que debemos tener claro es que esto tardará en producirse. El escenario ideal de los neoliberales tardará en implantarse y, mientras tanto, les bastará con el juego de posiciones interno.

Hasta que ese momento llegue... ¿Qué cojones piensa hacer la izquierda?



jueves, 12 de diciembre de 2013

Hablemos un poquito de dolor



        Durante muchos años se pensó que era el sol quien giraba alrededor de la tierra, sin embargo, finalmente la racionalidad, que en occidente llamamos ciencia, se impuso y demostró (no sin complicaciones) que era justamente al revés. Con el dolor pasa algo parecido. Diariamente tenemos experiencias dolorosas y sensitivas que hacen que creamos que dolor es igual a daño, del mismo modo que cuando miramos al cielo nocturno creemos que son las estrellas las que se mueven. En los últimos años la neurociencia está ayudándonos a clarificar un poco como se produce esa sensación dolorosa. Trataré de hacer, de forma breve, una pequeña introducción a estos conceptos.

              Aviso de antemano que puede derribar ciertas creencias de mucha gente y su forma de entender su enfermedad, por tanto, quiero dejar claro que lo que voy a explicar no es ningún juicio de valor, es ciencia. Puede que con los años se demuestre que se equivocaban en la interpretación de estas investigaciones, sin embargo, hay más veracidad en la ciencia que fuera de ella.


         1.- La interpretación y la atención

         El dolor es fundamentalmente una interpretación del cerebro (NO DE LA PERSONA NI DE SU PSICOLOGÍA). Me explicaré a continuación.



        Imaginemos que cortando queso me rebano un dedo. Clásicamente (dolor Nociceptivo) creemos que existe una neurona ubicada en mi mano que transmite una señal dolorosa a mi cerebro y, éste, la hace consciente para que YO me proteja del dolor (próximamente hablaré de la diferencia entre YO-CEREBRO-MENTE; sí, son tres cosas completamente distintas). Esto no es cierto, el cuerpo humano no funciona así.

         Existe multitud de neuronas (receptores) ubicados en mi mano que transmiten al mi cerebro una serie de informaciones. Estas informaciones hablan de la posición de mi dedo y mi mano, de la situación química de los tejidos afectados, del estimulo mecánico sufrido (el corte) y un largo etcétera. En mi cerebro llegan a una zona (hipotálamo) donde se analiza (muy complejo de explicar, otro día hablaremos de ello) y, en función de la interpretación, se hace consciente… o no.
  • Pongamos un ejemplo: ¿Por qué esta mujer no sintió dolor?

        Clásicamente nos hablan de que tras un “subidón” de adrenalina podemos aguantar mejor el dolor. Esto es cierto y no es cierto a la vez. Podemos pensar que en este caso la adrenalina jugó un papel importante ya que el miedo que sintió fue enorme. Sin embargo, su cerebro tenía algo más importante donde poner su ATENCIÓN: salvar la vida.

         Esto lo vemos en los surfistas a los que les muerde un tiburón en Australia. La mayoría no sienten dolor (salvo que vean previamente al tiburón) pese a haberles amputado un brazo o una pierna. Tan solo sienten un tirón y creen que han chocado contra algo. Una vez buscan su tabla y notan que les falta un miembro SON CONSCIENTES del trauma y les duele. Esto es debido a que su cerebro está mas pendiente de no perder el equilibrio y caerse al agua que de otras informaciones de su cuerpo. Es decir, los procesos de atención son imprescindibles para sentir dolor.

         Dicho campechanamente, sirve para entender porque se siente dolor cuando no se hace nada y, como, realizando actividades estimulantes (no demasiado) que precisen concentración podemos abstraernos del dolor y con las actividades mecánicas y repetitivas no. Ojo esto no es universal ni aplicable a todo el mundo. El proceso es mucho más complejo.

             2- Las creencias

 

        Al igual que la atención, las creencias, la cultura, la religión o lo que aprendemos influye de forma determinante. Pongamos un ejemplo usado por Rubén Tovar en su recomendable blog http://rubentovar.fisioterapiasinred.com/:

"Durante la II Guerra Mundial observaron en los hospitales que ante el mismo tipo de lesiones, los ciudadanos solicitaban morfina 3 veces más que los soldados que venían con heridas de la guerra. La conclusiones ante ese hecho eran las diferencias en cómo se vivenciaba la situación. Para cualquier persona una lesión iba asociado a incapacidad de trabajar, suspender proyectos de vida, etc., sin embargo, para los soldados que estaban en el frente, tener una herida era sinónimo de sobrevivir a la guerra, suponía poder retirarse del frente y volver a casa, así que el dolor que experimentaban era mucho menor"

         Esto nos habla de lo importante que es la educación sanitaria (información) de los pacientes. De por qué los profesionales sanitarios causamos dolor con lo que decimos. Cuando le decimos a alguien ¡Menuda artrosis tiene usted! (la artrosis no duele por sí misma, hablaremos de ello) ¡Madre mía! ¡Pero ha visto esta resonancia! No sé cómo puede andar, en unos años tendremos que operarla y otros muchos ejemplos que de sobra conocéis. Estamos dando una explicación no real del dolor y, sin darnos cuenta, FABRICAMOS una percepción de dolor (por aprendizaje) que no tendría por qué ocurrir.

           3.- La propiocepción

 


        Este aprendizaje no es exclusivo cuando hablamos. El cuerpo aprende muchas cosas a través del movimiento y la posición: andar, conducir, comer… etc. Es el sentido de la propiocepción (otro sentido como el gusto, visión, olfato, oído o tacto). Este sentido es muy importante para la asimilación del dolor y, unido al aprendizaje, permite a los fisioterapeutas y neurólogos tratar el dolor de un modo muy diferente al que estamos acostumbrados.

            Esto que puede parecer magia, está basado en conceptos científicos sobre cómo funciona nuestro cerebro y cuerpo. En este video os presento el experimento de la mano de goma. En el video aparece un poco peliculero y, en realidad cuesta un poco mas hacer que los individuos expuestos sientan dolor al golpear la mano de goma. De todas formas es un buen ejemplo.


           Esto es todo por hoy. Espero no ofender a nadie explicando estas cosas. Solo pretendo dar otra visión sobre el dolor que está funcionando en la clínica diaria de muchos profesionales. Esto no quiere decir que otros profesionales estén equivocados, el conocimiento es una herramienta poderosa y, todos los profesionales, nos basamos en conocimientos, aunque no sean siempre los mismos. Esto tampoco es mágico ni se consiguen resultados de un día para otro. Son procesos duros y complicados que no siempre funcionan (como ninguna terapia) y que dependen de demasiados factores.

          Otro día hablaré de las neuronas espejo. Mientras tanto os dejo un enlace del grandísimo científico, el Dr. Ramachán.


http://www.youtube.com/watch?v=5G5hoZ9Bvaghttp://www.youtube.com/watch?v=5G5hoZ9Bvag


viernes, 6 de diciembre de 2013

Nelson Mandela y la hipocresía progreguay






               
Ha muerto Nelson Mandela. Ha muerto uno de los personajes más importantes del siglo XX. Sin embargo la historia, al menos la historia mainstream, no está siendo justa en valorar la contribución de “Madiba”.

Luces

                Todos hemos oído hablar de la situación de Apartheid de Sudáfrica. Situación que no era muy desigual en el resto del continente hasta que los movimientos de descolonización hicieron aparición en el continente (con mayor o menor fortuna). Por formar parte de esta corriente libertadora, en el movimiento Umkhonto weSizwe, Mandela fue arrestado y condenado a prisión de por vida. Su mujer WinnieMadikizela (personaje muchísimo más interesante que Mandela por cierto) también fue condenada a prisión por colaboración con esta organización que era similar al IRA, ETA o la RAF y en la que conoció a Mandela. 

                Durante su estancia en prisión fue progresivamente convirtiéndose en el icono de la liberación de los negros sudafricanos y, por extensión, del continente entero. Se posicionó claramente a favor de la revolución cubana (admirador declarado del Che Guevara) y de los movimientos descolonizadores y revolucionarios del África negra. De este modo progresivamente se convirtió en un símbolo y sus escritos inspiraron las ansias de libertad de millones de africanos. Destacables son sus cartas apoyando el combate contra las oligarquías en Angola y Namibia y las argumentaciones filosóficas y éticas a favor de la unión de los oprimidos contra los opresores. 

                Sin embargo su influencia traspasó fronteras y se ganó simpatías de los obreros europeos que luchaban contra la ofensiva neoliberal. Inspirador importante en la revolución de los claveles portuguesa (influencia indirecta por el apoyo a Angola) y en los argumentarios de la RAF o Tierra Lliure consiguió ser el objetivo propagandístico de los neoliberales. Tachado de terrorista se inició durante los años ochenta una agresiva campaña de propaganda y censura mediática en Europa para evitar simpatías y mantener el saqueo africano. Durante esa década las luchas, atentados y boicots se intensificaron al mismo ritmo que la salvaje represión. Mientras tanto el CNA (el Sinn Fein o Herri Batasuna sudafricano) inició campañas de huelgas, marchas y movilizaciones que, al tiempo que aglutinaban las clases “medias-bajas” blancas, conseguían mayor repercusión en el mundo occidental que el resto de iniciativas más “agresivas”.




Sombras

                Cambió la gestión neoliberal de la información sobre el país (hay que entender que aún no habían conseguido el control total de los medios masivos de información) y, sumando la presión popular internacional (exclusión de competiciones deportivas de masas) y la insurrección negra, el gobierno sudafricano (blanco) excarceló a Mandela en el año 90 para evita la fractura del país y una posible guerra civil que no podían ganar. 

                Hay que entender que por aquella época la presencia militar occidental en África, aunque presente, no era suficiente para controlar un eventual apoyo solidario de las masas en los países vecinos. La única forma de combatir una insurrección armada (y proteger sus intereses comerciales) era entrar abiertamente en guerra en unos años en los que occidente se vendía como el garante de la libertad frente al comunismo “opresor”. Del mismo modo, podrían enfurecer a los miles de inmigrantes negros que poblaban las clases populares de las grandes potencias, clases que habían sido claves para abaratar la mano de obra y la “huida” de los “nativos” al tercer sector. En este contexto, la liberación de Mandela y moderación (favorecida/impuesta) del CNA eran más que necesaria.

                Con la puesta en libertad de Mandela y la legalización del CNA, éste lidero un arrollador movimiento formado por la comunidad negra y las clases medias (por decir algo) de blancos. En 1993 se instaura un régimen “democrático” por lo que le otorgan el nobel de la paz a Mandela y al innombrable genocida de De Klerk. En las elecciones sale elegido presidente de la republica sudafricana con una abrumadora mayoría. Sin embargo, al llegar al poder su gobierno dista mucha de su contribución intelectual anterior.

                Sus reformas legales terminan de hacer el trabajo antes iniciado por De Klerk y se declara el fin definitivo del Apartheid. Emprende entonces una serie de viajes por medio mundo (Occidental) y también por Cuba. En ellos, con una sonrisa de oreja a oreja, proclama el perdón y la reconciliación como vía solucionadora de todos los problemas del mundo. De este modo sonríe y celebra entre aplausos con los mismos gobiernos que sometían a su país, que brindaban apoyo al ejército que asesinaba a sus compatriotas por clamar libertad.
                Con todo, no hubo condenas a los represores y genocidas. No hubo resarcimiento a los reprimidos. No hubo arrepentimiento por las fosas comunes que aun abundan en el territorio. No hubo reconciliación. Hubo perdón de negros y regocijo de blancos. Hubo subyugación. ¡¡¡Anda!!! Como la transición española.

Consecuencias

                Las consecuencias de esto son abrumadoras. Más allá de la falta de condenas a los represores, Sudáfrica hoy mantiene un Apartheid tácito. La exclusión social y desigualdad es hoy mayor que nunca. La propiedad de las empresas, el capital y los medios de subsistencia sigue en manos de la minoría blanca. Las potencias extranjeras siguen teniendo carta blanca para saquear el país y pagar una miseria al pueblo. Las garantías procesales y burocracias ejecutivas siguen en entre dicho (mayoría blanca oligarca). Al mismo tiempo, y en línea con la dinámica neoliberal los sindicatos hoy son mas freno de luchas obreras que punto de encuentro entre iguales.

                Y lo que es aun peor: el sentido común del país, hoy, huye del conflicto. El pseudo-pacifismo enfermizo en el que viven hace que entiendan que la rendición es la conquista de la paz olvidando que la paz tiene más aristas que la no violencia visible. Que el hambre es violencia, que la inseguridad jurídica es violencia, que la exclusión social es violencia, que el desfalco de las riquezas del país es violencia.


                Se nos olvido leer a Fannon y a Malcom X; a Hanna Arendt y Johan Galtung se nos olvido leer a Michael Foucault y a Angela Davies. Se nos olvidó lo que es la paz.

Discurso de Malcom X

 


Había dos clases de esclavos: el negro doméstico y el negro del campo. Los negros domésticos vivían en la casa del amo, vestían bastante bien, comían bien porque comían de su comida. las sobras que él dejaba. Vivían en el sótano o en el desván, pero vivían cerca del amo y querían al amo más de lo que el amo se quería a sí mismo. Daban la vida por salvar la casa del amo, y más prestos que el propio amo. Si el amo decía. “Buena casa la nuestra “, el negro doméstico decía: “Sí, buena casa la nuestra”. Cada vez que el amo decía “nosotros “, él decía “nosotros “. A sí puedes identificar al negro doméstico. Si la casa del amo se incendiaba, el negro doméstico luchaba con más denuedo que el propio amo por apagar el fuego. Si el amo se enfermaba, el negro doméstico le decía: “, ¿Qué pasa, amo? ¿Estamos enfermos?” ¡Estamos enfermos! Se identificaba con el amo más de lo que el propio amo se identificaba consigo mismo. Y si tú le decías al negro doméstico: “Vamos a escaparnos “, el negro doméstico te miraba y te decía: “Hombre, estás loco, ¿ qué es eso de separarnos?, ¿ dónde hay mejor casa que ésta?, dónde voy a encontrar mejor ropa que ésta?, ¿dónde puedo comer mejor comida que ésta?” Ese era el negro doméstico. En aquellos tiempos lo llamaban “nigger doméstico “, (término racista, despectivo de negro). Y así los llamamos ahora, porque todavía tenemos unos cuantos niggers domésticos por ahí. 

Este negro doméstico moderno quiere a su amo. Quiere vivir cerca de él. Está dispuesto a pagar tres veces el precio verdadero de una casa con tal de vivir cerca de su amo. Para luego alardear. “Yo soy el único negro aquí. Soy el único en mi trabajo. Soy el único en esta escuela “, ¡No eres más que un negro doméstico! Y si viene alguien ahora mismo y te dice. “Vamos a separarnos “, le dices lo mismo que decía el negro doméstico en la plantación: “, Qué es eso de separarnos “¿De Estados Unidos, de este hombre blanco tan bueno?, ¿dónde vas a conseguir mejor trabajo que el de aquí?” Eso es lo que dices, ¿ no es cierto? “No dejé nada en África “, eso es lo que dices. ¡Sí, dejaste los sesos en África, hombre! 

En esa misma plantación estaba el negro que laboraba los campos. Los negros del campo. Ellos eran las masas. Siempre había más negros en los campos que en la casa. El negro del campo vivía en un infierno, comía sobras. En la casa del amo se comía carne de puerco de la buena. Al negro del campo no le tocaba más que lo que sobraba de los intestinos del puerco. Hoy en día eso se llama “menudillos “. En aquellos tiempos lo llamaban por su nombre: ‘tripas’. Eso es lo que eres: ‘come tripas’. Y algunos de ustedes todavía son come tripas.

Al negro del campo lo apaleaban desde la mañana hasta la noche; vivía en una choza, en una casucha, usaba ropa vieja de desecho. Odiaba al amo. Digo que odiaba al amo. Era inteligente. El negro doméstico quería al amo. Pero aquél negro del campo, recuerden que era la mayoría, y odiaba al amo. Si ibas con el negro del campo y le decías:
“Vamos a escaparnos, vámonos de aquí”, el no preguntaba: “A dónde vamos?” sólo decía:
“Cualquier lugar es mejor que este “.
Actualmente tenemos negros del campo en Estados Unidos. Yo soy un negro del campo. Las masas son negros del campo. 

Igual que el amo de aquellos tiempos usaba a Tom -al negro doméstico- para mantener a raya a los negros del campo, el mismo viejo amo tiene hoy a negros que son mas que tíos Tom modernos, tíos Tom del siglo XX, para mantenernos a raya a tí y a mí, para tenernos controlados, mantenernos pasivos, pacíficos, no violentos