miércoles, 6 de marzo de 2013

Imbéciles y "la marca españa" versión aplicada





A veces pienso que lxs españoles son gilipollas... el resto del tiempo no me queda ninguna duda. Se ha montado una polémica de tres pares de cojones porque a este joven se le ocurrió decir "sagerao España" al final de un acto de presentación en el parlamento de Estrasburgo (frase que debe ser de Gandía Shore). La gente por facebook por Twitter por Youtube diciendo que han defraudado a su país, que vergüenza, no representan a los jóvenes españoles deberían caerle una buena, como puede ir esa gentuza a Estrasburgo... etc etc etc.

Lo que me toca las gónadas superlativamente es que en todos los comentarios subyace la tontería mayúscula y propagandístico-neoliberal de "la marca España". De todas las preocupaciones objetivas del video (bajo nivel de inglés, se lo toman poco en serio, comentario desafortunado) la peor de todas en este país de borregxs es el comentario final (Huelga decir que el muchacho en cuestión tiene 16-17 años y que esta hormonalmente aparvado como yo también lo estuve a esa edad).

1º Habría que preocuparse seriamente en el bajo nivel de inglés de estxs dos. Para empezar no tiene ningún sentido que a diferencia de otros paises de la zona euro nuestros jóvenes no hablen perfectamente 2 o 3 idiomas al terminar los estudios básicos

2º Habría que preguntarse por qué en una "Europa Unida" todas las lenguas oficiales no son válidas para expresarse y se impone la anglosajona como hegemónica. La unión de los pueblos no se consigue con la libre circulación de capitales si no con la convergencia cultural (que no imposición) y social.

3º Teniendo en cuenta el patán de presidente del Gobierno que tenemos habría que preguntarse como lo habría hecho Marianico de intentar hablar inglés (por cierto nadie dijo que la marca España estuviese en juego con lo de "is too difficult todo esto". O el permanente ridículo ante embajadoras ministras y otras personalidades extrangeras

4º No entiendo por qué la gente no se plantea el rastro educativo-formativo que ejercen esos programas basura en población aun en fase de maduración y las consecuencias de que se les exponga a estos contenidos

5º Sigo sin entender como se puede cargar de responsabilidad sobre la "marca España" a deportistas, parlamentarios, ciudadanía de a pie y nunca a politicos, empresarios, multinacionales de "origen español" (privatizaciones públicas) ni las politicas que estos ejercen en el pais

7º ¿Nadie se ha dado cuenta que lo de euroescola es una pantomima sin medida para justificar una pseudo transparencia?

8º ¿Nadie le ha dado por mirar a la chavalería de otros paises? ¿Es que cuando viajamos solo nos dedicamos a hacer fotos y no ha conocer un poco el pais y sus gentes? Se suele decir que el nacionalismo se cura viajando pero en estos tiempos de Ryanair y fotografía digital la gente viaja solo para presumir de fotos

9º Me parece normal que les entre la risa. El parlamento europeo es una pantomima enorme que no sirve para nada y nos venden como democrático... lástima que no lo usaran para decirlo abiertamente.

10º... parece que nadie ha tenido nunca 16 años


lunes, 4 de marzo de 2013

¿Por qué no arden las calles? (1º parte)





           Me da mucha rabia cuando la gente se piensa que las cosas son sencillas y cualquiera las puede hacer. Cuando son los primero en criticar pero los últimos en echar una mano. Me produce arcadas cuando veo facebuccionarios que no pisan la calle más que para ir de bares o ver un partido de fútbol. ¡Seis millones de parados y nadie sale a la calle! ¿Me lo dice una persona que a la última concentración masiva que acudió fue la final de la copa del rey? Una de dos o nos hemos vuelto gilipollas o siempre lo hemos sido. Cuanto más tiempo pasa más me decanto  por lo segundo que por lo primero. Por ello voy a tratar de explicar, tal y como yo lo veo, por qué aún la gente no está saliendo a las calles a protestar enérgicamente

             Para empezar hoy trataré uno de los mayores problemas que creo tenemos: la desunión. No voy a tratar el tema de la lucha obrera pues prefiero analizarlo más en profundidad otro día. Demasiada gente cree que las soluciones individuales van a servir para solventar la situación y salir del paso. Aún existe esa falsa creencia de que si te esfuerzas y eres constante conseguirás ascender en la escala social… un sin sentido. Para que nos hagamos una idea eso es algo así como decirle a tu hijo que deje la escuela y se dedique a jugar al fútbol todo el tiempo posible. Que se esfuerce al máximo entrenando y mejore su técnica porque, de este modo, conseguirá ser el nuevo Messi y prosperar en la vida. Sin duda que existe la posibilidad de que tu hijo sea como Messi, o incluso mejor, pero las probabilidades son casi nulas. Ascender en la pirámide social es lo mismo. Si de verdad uno piensa que en el sistema es posible ascender por méritos propios y cree que es lícito que un grupo de gente viva mejor que otra no está haciendo otra cosa que apretar con sus creencias, el nudo gordiano que lo esclaviza.
            

El problema del ascensor social 


             Si perteneces a la clase baja es muy difícil llegar a la clase media-alta (no digamos a las clases altas) pues el supuesto ascensor social que permite esa movilidad no es tal. Si tomásemos como ejemplo un rascacielos, a través del ascensor social una persona normal podría escalar una o dos plantas (según donde naciese) pero jamás llegaría a las plantas superiores pues éstas están destinadas únicamente a quienes nacieron de la planta 50 hacia arriba.

             Quizá uno de los mayores problemas venga cuando nos renombren la planta en la que nos hallamos. Si a través de los medios de comunicación nos consiguen convencer de que nos hallamos en el piso treinta, no necesitaremos mirar por la ventana para comprobarlo ¿Por qué nos iban a engañar? Si mirásemos por la ventana observaríamos que no nos encontramos en la trigésima planta sino en la décima o novena. El problema está en querer mirar por la ventana. ¿Cuántos decíamos hace unos años que éramos de clase media? ¿Cuántos de verdad analizamos nuestra situación/miramos por la ventana? El problema de la falacia de la clase media y de los problemas derivados del crédito lo abordaré en profundidad en siguientes entradas.

Un anestésico llamado crédito 


                El acceso fácil al crédito o los llamados créditos al consumo son un invento reciente. A nuestras abuelas y abuelos jamás les habrían concedido un crédito para amueblar la casa o irse de vacaciones, pero aún mejor, jamás lo habrían aceptado. Aun hoy podemos escuchar a nuestros mayores decirnos que no nos fiemos del dinero fácil, nadie les escuchó entonces y nadie se para hoy a escucharles.

                El fácil acceso al crédito supone una educación social a un consumo desmesurado e inmediato. Hemos dejado de ahorrar para comprar, ahora pagamos a plazos o financiado. Lo quiero aquí y ahora. Eso supone por un lado un escaso ahorro medio, una falsa sensación de poder adquisitivo y por tanto una falsa identidad de clase social. Me explico, si puedo irme de vacaciones donde va el jefazo de la empresa, puedo comprarme un coche parecido al del jefazo y puedo darme algún lujo como el jefazo… ¿Acaso no soy de clase similar a la del jefazo? Pues no, simple y llanamente no. Resumiendo: el jefazo no ha hipotecado media vida en forma de deuda para adquirir esos bienes y su capacidad de influencia sobre tu modo de vida es infinitamente superior a tu capacidad de influencia sobre su modo de vida.

                Todo esto nos lleva a una terrible conclusión, si hemos aprendido a “escalar socialmente” a través del consumo ¿Cuándo y por qué pelearé? ¿Por mantener derechos sociales, justicia ecuánime? No, pelearé por mantener o mejorar mi capacidad de consumo. Si esa capacidad de consumo viene determinado por el sueldo de las empresas y por el crédito de la banca ¿A quién culparé? Si no me da por mirar por la ventana y reflexionar por qué creía estar en la trigésima planta solo pediré retomar a la situación anterior a través de cómo me enseñaron que se llegaba a ella: trabajar duro, pedir crédito y financiar mi consumo: pan y circo.

La propiedad, la fuente de todo miedo


                Es curioso mirar la historia y ver como algunas soluciones que se utilizaron hace más de cincuenta años hoy siguen vigentes, qué poco hemos cambiado. Resulta que en la postguerra española había un gran problema para contener a las masas republicanas que aún se mostraban beligerantes cuando flaqueaban las fuerzas del orden. Los makis causaban problemas en la sierra y mucha gente acogía en sus hogares a conspiradores para devolver el legítimo gobierno a Madrid. Sin embargo Franco y sus huestes consiguieron un antídoto infalible ante esa rebeldía: ¿represión? Ni mucho menos, propiedad.

                En la España de aquella época eran pocas las familias que tenían pisos en propiedad en las ciudades. Con un país en ruina, las ciudades devastadas en fase de reconstrucción y unos pueblos desangrados por la rivalidad entre familias la emigración hacia las ciudades era constante. Era necesaria mucha mano de obra para revitalizar la economía y reconstruir infraestructuras. Para ello durante los primeros años los prisioneros de guerra formaron esa mano de obra, muriendo muchos por las malas condiciones, pero no era suficiente para amedrentar a los rebeldes. Así que ni corto ni perezoso el dictador comenzó a edificar casas y construir fábricas a diestro y siniestro. Con una España de propietarios y estómagos agradecidos las ganas de rebelarse disminuyeron hasta el extremo. Asi España paso de ser un pais de proletarios a un pais de propietarios (casas en propiedad) y con ello se desactivaron las calles, había miedo a perder las propiedades.

                Hoy pasa lo mismo. A menudo oímos “Yo con tal de no perder lo poco que tengo… me vale”. Es ese miedo a perder las posesiones que se tiene la que bloquea a la gente a pelear por poseer lo único valioso: su libertad. Es lo que Hegel llamaba la moral del esclavo. La de aquel esclavo que piensa que si se rebela contra su dueño este dejara de tirarle mendrugos de pan de vez en cuando y que si obedece y es servil quizá le caigan mendrugos más grandes. Vivimos en un país donde la gente pensaba que alquilando se tiraba el dinero y todo ser viviente quería una casa en propiedad. Estamos en la obligación de explicar que no hay nada que proteger porque de seguir así lo perderemos todo, que ya no tenemos nada que perder porque no tenemos nada.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Hasta nunca 2012



                Adiós 2012. Creo que es la frase que mejor resume estos largos trescientos sesenta y cinco días. Ha sido un año fatal. Si bien siempre he tenido a 2005 como el peor año de mi vida este ha estado cerca y solo la perspectiva del tiempo decidirá cual fue peor de los dos. Horrible en lo personal, pésimo en lo profesional y terrorífico en lo social, podría decir que este año no he sacado nada positivo aunque existen pequeñas vetas de luz en este martirio transicional entre la adolescencia tardía y la madurez adulta.

                El año no empezó bien en el plano laboral. Después de casi tres meses sin empleo y con una no muy buena forma de afrontarlo, terminé trabajando en un bar de copas para enriquecidos y snobs varios. Me costó mucho adaptarme a la clientela y sus tonterías de quien se cree mejor que el resto pero me sirvió para descubrir que la pompa del pseudo lujo no es más que una ilusión barata y sin sentido que solo sirve para alimentar el ego de esa gentuza. Después de eso colaboré con ADICAE, una asociación en defensa de los consumidores, donde aprendí el significado de que en el país de los ciegos el tuerto es el amo o el de que hasta el más tonto hace relojes. Por suerte pronto tuve mi primer trabajo como fisioterapeuta en una asociación de discapacitados intelectuales. Un trabajo excesivamente bien pagado para la precaria atención proporcionada en una asociación donde los egos y la buchaca de la directiva es infinitamente más grande que las enormes ganas de los/as cuidadores/as por hacer más fácil y feliz la vida de estas personas. Así, después de mil y una discusiones con una médico rehabilitadora que seguro me odiaba volví al paro hasta que, hace unos días, me han llamado para trabajar días suelos en ambulancias. A ver que me depara 2013.

                En el plano de la lucha social la cosa tampoco ha ido mejor. Si bien el país se ha ido poco a poco a la mierda sin remedio, no hemos sido capaces de lograr que la gente se uniera para solventar sus problemas. Aun peor, hemos enseñado a la gente a “luchar” a través de bailes chorras, narices de payaso y la nueva palabra fetiche: performance. Se podría decir que al principio de 2012 comenzó una relación amor odio donde el odio paulatinamente e in crescendo ha ido copando terreno a marchas forzadas. No se puede luchar contra nada así. Después de año y medio la formación de la mayoría sigue a niveles paupérrimos y la espontaneidad inicial ha pasado a ser la apatía de una gente que no tiene otros lugares donde ser escuchada. Irremediablemente el huir de las plazas me lanzó en brazos de los autores más clásicos y de grupos más organizados, quizá la única nota positiva del año. Reconozco que en el plano ideológico y político he crecido a pasos agigantados, veremos si puedo aprovechar ese crecimiento personal en algo productivo

                El plano personal sin duda ha sido el peor. Este ha sido el año en el que deje por fin las sombras de mi paso por Finlandia, con todo lo bueno y malo de esa experiencia, fue el año que me emancipé formal, mental y definitivamente de mi familia de una vez por todas, fue el año en el que el camino a seguir solo lo pautaba yo mismo. Sin embargo no estaba preparado para ello. Mis fantasmas estaban ahí persiguiéndome y yo mismo entraba en un bucle de autodestrucción personal y aislamiento que por un lado no entendía y por otro yo mismo me impedía romper. Me costó perder definitivamente a la persona que más quiero en el mundo, esa vez sin remedio. Y todo por esa maldita obsesión de abrazar a la soledad, como si esta consolase, por tratar de permanecer estoico en lugar de reconocer debilidades… por ser imbécil. Hasta tocar fondo. Por primera vez en mi vida sí tenía algo por lo que luchar que de verdad me importaba. Ya no era por lo que se suponía que debía hacer sino, esta vez por quien de verdad amaba. Así que dando tumbos y a hostias, sacando fuerzas de flaqueza empiezo a atisbar algo de luz en el horizonte, quizá demasiado tarde. Por lo menos en este periplo he madurado como no lo había hecho antes. Si en Finlandia maduré en cuanto mi visión social parecía que el Asier interior no terminase de pasar nunca a adulto y se quedase al calor de un infantilismo que no le ayudaba. Es como si el post que nunca llegue a publicar de la crisis de los 25 (ya lo publicaré) fuera una especie de reflejo turbador que no permitiese ver más allá. Al menos es este tránsito a la madurez me encontré a mí mismo, me entendí y pude perdonarme. Pude perdonar a mi alrededor para, por fin, empezar de cero.

                Así con todo, las uvas de esta noche serán unas uvas más de alivio que de felicidad. Después de un año lleno de soledad, vacío y tristeza solo puede venir un 2013 mejor, aunque sea un poco mejor. No creo que llegue a ser feliz pero por lo menos conseguiré ser yo quien marque el ritmo de mis pasos, ahora que no huyo de fantasmas y encaro los problemas como alguien adulto. Lo mío me ha costado. Al menos ahora que ya sé porque destruía todo lo bueno que había a mí alrededor espero ser capaz de tener un poquito de dicha. Encontrar un rinconcito cálido sobre el que apoyarme y, ojalá, alguien a quien llamar hogar.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Aprendiendo una vez mas de Pablo Iglesias

           Es una pasada para alguien como yo, acostumbrado a creer que esta loco porque nadie entiende lo que dice y lo que plantea, darse cuenta que o bien no esta tan loco, o bien hay alguien tan loco como uno mismo. Ni me creo que tan culto como Pablo Iglesias ni tengo tantísimos conocimientos sobre historia y política como él, pero que un profesor de universidad diga punto por punto (él con muchos mas argumentos) lo que llevo diciendo mas de un año y medio es un descanso y una alegria brutal. Desde luego me sumo a la estrategia "La Tuerka", me sumo a ocupar los espacios mediaticos estrategicamente y a construir un discurso desacademizado y desprovisto del polvo rancio de la izquierda dinosauria, por mucha razón que esta tenga.




lunes, 5 de noviembre de 2012

Ecos escandinavos y nacionalismo



En primer plano la bandera de las islas Aaland (donde mas sueco se habla),
en medio la de Finlandia y detras la de Suecia

         Como todos los años, cada 6 de noviembre, se celebra en Finlandia el día de lo sueco. Se conmemora así que ese mismo día del año de 1632 se fundara el imperio sueco. Suecia mantuvo los territorios de Finlandia bajo su dominio 700 años hasta que los perdió en 1808 a favor de Rusia. Debido a esto la influencia de la cultura sueca es muy importante en el país lo que origina que actualmente un 5% de la población hable sueco como idioma materno y sea cooficial en todo el territorio obligando a todo finés a aprender el idioma desde la enseñanza básica. Como es lógico tras la independencia finlandesa de 1917 y la guerra civil, que ganaron “los blancos” (derecha liberal) a los rojos (socialistas pro Rusia), las tensiones políticas (y no tan políticas) entre sueco parlantes y fines parlantes aumentaron notablemente. Sin embargo durante la segunda guerra mundial tanto sueco-parlantes como suecos voluntarios lucharon contra Rusia primero y los Nazis después aliviando por completo las tensiones[1]. Si a esto le sumamos las aportaciones suecas a la reconstrucción de un país devastado por la nefasta gestión liberal tras la guerra y los conflictos armados, hoy podemos entender como el país puede celebrar con normalidad el día de lo sueco.

        Después de más de sesenta años de convivencia parece que a celebración de este año será distinta. Según me cuentan mis amigos finlandeses, en los últimos tiempos, y con el ascenso del partido ultraderechista Verdaderos Finlandeses (Sannfinländarna) los debates sobre la cooficialidad del sueco y la obligatoriedad de su estudio en las escuelas esta algo más que cuestionado. Por lo que parece desde los medios e incluso la YLE (cadena pública) cada vez se producen más discursos que rozan la demagogia en una población de por sí muy nacionalista. No es que debatir sea malo, desde hace años es un debate permanente en sectores de la población y ha sido debatido muchas veces en el parlamento, el problema es que comienza a alterar la normal convivencia entre comunidades que antes de la crisis y el giro político hacia la ultraderecha no se producía. Convivencia entre iguales ya que, sueco parlantes o no, ambas comunidades son netamente finlandesas y su historia y cultura y religión son análogas.

        Esto que está ocurriendo en mi querida Finlandia me recuerda enormemente lo que ocurre hoy en el país. Me parece lógico y normal el justo derecho de autodeterminación de los pueblos y, por encima de todas las cosas, la legitimidad democrática de las resoluciones políticas, sean estas para emanciparse de un país o de cualquier otra índole. El problema que yo veo es que, al igual de lo que ocurre en Finlandia, las estrategias partidistas y los intereses privados se camuflan de conflicto político en un ataque de falsa bandera. No se está poniendo sobre la mesa la conveniencia o no de separarse de un país, se está utilizando como escusa para montar un cortijo con los intereses de una oligarquía de poder.

      La separación de cualquier país supone un cambio fundamental a muchos niveles. No se trata únicamente de un nuevo marco legislativo para cuatro empresas, como pretenden los jefes de Artur Mas, ni tampoco una simple libertad lingüística, como enarbolan algunos ciudadanos. Es un cambio de estructura social, cultural, económica y jurídica. Es en definitiva remodelar las formas organización interna de la hoy comunidad autónoma. Es la posibilidad de construir un país desde cero, algo así como lo que la mayoría de los trabajadores creyeron estar haciendo durante la mal llamada transición y, muy a mi pesar nuestro, la historia tiene pinta de volver a repetirse.

        No basta con preguntar si uno se quiere separar o no de España. Hay que preguntar qué modelo de sociedad se quiere, con que disposiciones económicas, garantías sociales y jurídicas, derechos civiles, posición geopolítica… un solución verdaderamente democrática en definitiva. ¿De qué sirve separarse de un país corrupto donde la democracia brilla por su ausencia y el trabajador soporta las consecuencias de la inconsciencia del capital para construir otro país que funcione igual? ¿Acaso la masa obrera, el ciudadano de a pie no tiene nada que decir sobre su modelo de sociedad? ¿Acaso basta con dar un cheque en blanco al primer iluminado que enarbole la bandera de la independencia con posibilidades de conseguirla? Así solo conseguiremos romper una convivencia, hasta ahora normalizada, para no lograr un verdadero cambio en la vida de quien soporta el país: las manos y mentes de sus trabajadores.

        Aquí en Euskadi la cosa no pinta mejor. Resulta que para la próxima huelga general los sindicatos nacionalistas mayoritarios, ELA y LAB, han decidido no responder a la llamada de todos los sindicatos tanto nacionales como europeos. ¿Qué sentido tiene enfrentar a los trabajadores? Nos estamos encaminando paulatinamente al crispamiento social y el enfrentamiento entre personas que deberían unirse. Le estamos haciendo el juego a las grandes fortunas y resto de oligarquías con nuestras pequeñas guerras internas. Ojalá se terminara la paz social con el objetivo conjunto de cambiar las cosas, ya nos disputaríamos después el modelo de estado. Estamos viendo como poco a poco se destruyen nuestros derechos civiles, seguridad jurídica, condiciones laborales y no nos ponemos de acuerdo para actuar. Preferimos alimentar las pretensiones de un partido político o de un sector económico… no fue así como nuestros tatarabuelos consiguieron el estado del “medioestar”.

         Y sí, tengo el gran defecto de no ser nacionalista, pero respeto profundamente el derecho de identidad y de legítima autodeterminación. Aún así no entiendo como la gente puede estar tan ciega. Existen los nacionalismos de izquierdas, pero son minoritarios (la misma izquierda abertzale ha girado brutalmente hacia la socialdemocracia y el centro izquierda). Recuerdo a quien lea esto que el nacionalismo es un movimiento político que nació durante las revoluciones burguesas, unos burgueses que hoy condicionan nuestras vidas y cercenan el plato de comida del resto. Hoy tanto en Finlandia como en España, partidos y oligarquías intentan por todos los medios dividir a la población alimentando las diferencias entre ellos. Llenan de pienso el cubo de unos y vacían el de otros para que se peleen por paja rancia y seca en lugar de unirse para luchar contra el yugo que los condena. Hoy seguimos viendo diferencias insalvables entre trabajadores pero no queremos ver las diferencias que tenemos con los ricos financieros.  

        Catalanas y catalanes, vascos y vascas, si queréis la independencia perfecto, en vuestro derecho estáis, pero no seáis tan ilusos o ilusas de conformaros con eso. No vendáis vuestro futuro a la oligarquía que pretende operar a su libre antojo configurando un marco legal propicio únicamente a sus intereses. Independizaros si así lo queréis, pero con la única condición de participar activamente en el cambio y diseño del nuevo territorio


[1] No olvidemos que Suecia, pese a mantenerse oficialmente como país neutral, fue un gran colaborador de los nazis. No solo por el apoyo logístico en el control del báltico, sino por el apoyo bajo mano de empresas y bancos a la causa